No es de extrañar que durante el verano olvidemos los
cuidados y el estilo de nuestro pelo hasta que llega el otoño ya que perseguimos la comodidad y nos volvemos perezosas. Sin embargo, no por ello tenemos que lucir un cabello apagado y sin forma. Unas pocas recomendaciones te ayudarán a
lucir el peinado que deseas sin invertir apenas tiempo y a mantenerlo más sano que nunca.
Si no quieres que se quiebre, se abra por las puntas o altere su color –las melenas muy rubias se vuelven verdosas por el cloro de las piscinas–, tiene que estar sano. Pero
¿qué hacer para cuidarlo? Tras cada exposición al sol, lávatelo con agua para retirar los restos de arena, cloro... e intenta mantenerlo húmedo siempre que puedas. Además, es básico que una vez a la semana te apliques una mascarilla nutritiva para conseguir que esté sedoso, brillante y sea manejable.
Otra de las medidas que deberías tener en cuenta es proteger el cabello del sol con productos específicos. Muy importante: no te des mechas ni te tiñas el pelo durante estos meses, porque lo resecarás, se te abrirán las puntas y su aspecto será muy pobre y
sin brillo. Espera a septiembre para sanearlo y para que te corten las puntas en la peluquería.