Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Vestido de Alma Aguilar, 331,90 e. Flor de Yokana, 19,50 e.
 

“Creo que hay que saber cumplir etapas y superarlas junto a la pareja”



Espléndida


Arancha del Sol


¿Sueles hacer caso a tu marido cuando te da su opinión sobre qué ponerte?

Mucho, porque me aburre tener que pensar qué me pongo. A veces, me dice: “¿por qué no te pones esto?”. Y suelo aceptar.

¿Y cómo le gusta a él verte?

Le gusta la ropa sexy, verme con faldas cortas y escotes pronunciados. Es más, a veces pongo reparos porque no me gusta estar pendiente de si se me va a ver algo, y él me anima y dice: “venga, por una noche que estés pendiente... Te queda fenomenal.”

Empezaste a trabajar con 17 años. ¿Qué ha cambiado hasta ahora?

Cuando empecé, mi prioridad era el trabajo, quería llegar a lo más alto. Después, me desencanté, me llevé algún disgusto con los medios de comunicación. Realmente en lo que sí he sido ambiciosa es en mi vida personal; hoy día tengo lo que quería. Mi vida profesional ha pasado a un segundo plano, aunque me quedan muchas cosas por hacer.

Transmites una imagen de naturalidad y de gran seguridad. ¿No tienes miedo al ridículo?

Sí, excesivo, pero intento adaptarme a las circunstancias: si siento que algo está fuera de mis límites y que voy a hacer el ridículo, es que ni entro; no me arriesgo.

¿Posarías desnuda?

Hace años no, porque era más tímida, con más vergüenza y complejos. Hoy por hoy, no tendría problema en posar desnuda, aunque no lo haría quizá por todos los disgustos y lo que acarrearía alrededor. Pero ya no tengo esos pudores que tenía hace diez años.



Textos: Almudena Avendaño entrevista a Arancha del Sol
Foto: Teresa Peyrí