Aunque nuestra cita es por la mañana temprano, Laura Pamplona llega puntual a la sesión de fotos. Se nota que es una actriz disciplinada y que está acostumbrada a las sesiones de rodaje maratonianas. Incluso con la cara lavada, resulta guapa y parece mucho más joven de lo que es: 31 años cumplidos en septiembre.
Tu madre, Amparo Pamplona, es actriz. ¿Estabas predestinada a la interpretación?
Estudié Diseño y tenía muy claro que quería dedicarme a eso o a cualquier cosa relacionada con el dibujo. Pero, de repente, surgió la oportunidad de sustituir a una persona que actuaba en una función de teatro con mi madre. De este modo casual empezó todo. Yo tenía 22 años.
Al principio, creo que a tu madre no le parecía bien que fueras actriz.
No conozco a ningún actor que quiera que sus hijos sigan sus pasos. Sin embargo, recuerdo que cuando mi madre me vio en escena, le hizo muchísima ilusión.
Antes de trabajar como actriz, ¿llegaste a dedicarte a la moda?
Fui modelo durante seis años. Desfilé en Tokio, porque no tenía la suficiente estatura para trabajar en nuestro país. Aquí sí hice mucha publicidad. Me fue muy bien, pero como modelo, a los 22 años ya estaba entrando en la barrera de la ancianidad.
Has aprovechado muy bien el tiempo: te has casado y tienes un niño de 6 años.
Ha surgido así. Todo lo que me llega y me gusta lo cojo y sigo adelante. Reconozco que me casé con 25 años porque iba a tener a mi hijo, y quería solucionar el tema del papeleo. Si no, no lo hubiera hecho.
¿Tu marido se dedica al mundo del arte?
Él es músico, pero no quiere ningún protagonismo. Los dos llevamos una vida un poco caótica: trabajo incierto, descontrol horario, viajes...
¿Y cómo sacáis tiempo suficiente para estar con vuestro niño?
Estamos con él todo lo que podemos, que no es mucho, la verdad. Le dedico los fines de semana. Pienso que más vale la calidad que la cantidad.
¿Presume de madre famosa en el colegio? Cuando era un crío, el hijo de Antonio Resines cobraba los autógrafos…
Tiene mucho tráfico de autógrafos, sí, pero no creo que cobre todavía, es muy pequeño. Aunque todo llegará.
¿Te importaría que siguiera tus pasos y que se dedicara a la interpretación?
Él dice que quiere ser actor. Si sigue como hasta ahora, no me extrañaría que lo fuera. En ese caso, yo me aguantaré.