Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Lydia Bosch posando
 

Lydia Bosch tiene las ideas muy claras



Para mí, lo normal es ser católica


Respeto a la gente que no piensa como yo, a quien no cree en la familia o en el matrimonio...


Eres una mujer con las ideas muy claras. Y el hecho de reconocer que tienes unos valores católicos es un buen ejemplo...

¡Me sorprende que eso sorprenda! Para muchas personas, sobre todo en un país como España, es normal ser cristiano y católico. Ahora se ha dado la vuelta y parece que el bicho raro es quien cree en Dios. Tengo la sensación de que estamos sacando las cosas del tiesto. Respeto a la gente que no piensa como yo, a quien no cree en la familia o en el matrimonio... Pero no quiero que nadie me haga sentir rara o que diga que soy valiente por confesar que soy creyente. Para mí siempre ha sido lo normal.

¿No te parece que algunos miran a los católicos como si fueran algo del pasado?

Exacto. Aunque, con sinceridad, creo que eso es lo que nos quieren hacer creer. Y no es así. He sido educada en unos valores muy fuertes que me han hecho ser siempre una niña, una adolescente y ahora una mujer con personalidad. Es normal que tengas momentos de titubeo cuando eres joven, pero como la educación es muy potente... Yo quiero estar al lado de mis hijos porque sé que cuando te haces mayor, eso siempre te quedará.

Esa postura tan clara, ¿ha afectado alguna vez a tu carrera?


Mis compañeros me han respetado siempre. Los actores somos gente con sensibilidad especial. Aunque a algunos les gusta hacer ruido, eso no significa que todos seamos así.

Siempre has separado muy bien tus afectos y vida privada de tu vida pública. ¿Hay que pagar un alto precio por ello?


A veces, decides no ir a determinados sitios, como fiestas o estrenos. Sobre todo, últimamente, que te encuentras con cámaras y micrófonos que buscan historias que no hay y preguntas de doble intención. Lo que tengo claro es que mi terreno privado nadie lo va a pisar. Me pueden robar unas imágenes, pero no será porque yo me deje.

¿Te has sentido realmente acosada?


Aquí nadie respeta nada. Eso de que el que no quiere salir no sale es mentira. Cuando mi hija menor, Ana, era muy pequeñita, estuvo ingresada en la UVI. Yo sólo podía verla un cuarto de hora por la mañana y otro cuarto de hora por la tarde. Y la persecución a la que me sometieron fue tremenda. Está claro que si quieren ir a por ti, van, pasando por encima de tus años de profesión o de lo que sea. Es entonces cuando tienes que defenderte y ser coherente con la forma de vida por la que has optado.



Textos: Rosa Alvares entrevista a Lydia Bosch
Foto: Teresa Peyrí (Telecinco)