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María Barranco María Barranco, con un vestido de fiesta de satén y tul, firmado por M&M.
 

María Barranco



Siempre he sido una payasa


“Más que estar sin hacer nada, lo que me encantaría es pasar del reloj y de las agendas”


La malagueña María Barranco tiene la costumbre de recorrerse el rostro con las manos mientras habla, como si fuera eliminando capas: una por cada papel interpretado. No sabe exactamente por qué quiso dedicarse a la interpretación. Puede que tenga que ver el hecho de que la bautizaran con una retahíla de nombres: Dulce Nombre de María Magdalena de los Remedios; más un apodo temporal, Lola Menta. Aunque en casa siempre le dijeron Memi. Recientemente, hemos podido verla como protagonista de la opera prima de Pablo Carbonell, Atún y chocolate; también se ha colado en nuestras casas gracias a la serie de televisión La sopa boba (Antena 3) junto a Lolita, Neus Asensi e Iñaki Miramón. Sin duda, éste ha sido el año de María.

¿Quién era Lola Menta?

Me puse ese nombre artístico al llegar a Madrid, porque cuando iba a buscar trabajo siempre me decían: “No tenemos nada, lo lamento”. Harta de que me dijeran siempre lo mismo, pensé: “Pues yo, Lola Menta”. Menos mal que aquella etapa duró poco.

Dices que te consideras una actriz sin vocación, casi casual.


No fui la típica niña de “¡mamá, quiero ser artista!”. Aunque en el colegio, hacía mucho el ganso, la verdad. Me pasaba la vida castigada en el pasillo porque, a la mínima ocasión, me subía a la mesa y me ponía a cantar. Siempre he sido una payasa. Ahora, mi momento más feliz es cuando estoy trabajando.

Pues, alguna vez, tú misma te has calificado como una vaga...


En realidad me considero floja. En eso sí tengo vocación, pero no puedo ejercerla. Siempre hay mil cosas que hacer. Más que estar sin hacer nada, me gustaría pasar del reloj y de las agendas.

Siempre al sol...


En el sur. Será cosa de los años, pero cada día noto más lo que me tiran las raíces. A los 20 quería salir de Málaga como fuera. Ahora, cada cierto tiempo, necesito volver a mi tierra.

Pues disfrutarías mucho haciendo Atún y chocolate, la película de Pablo Carbonell, que se rodó en Andalucía, ¿no?


Cuando supe que trabajaríamos en Zahara de los Atunes (Cádiz), pensé: “Hago esta película aunque no me guste el guión”. Es nuestro lugar común de veraneo. Pablo y yo somos muy amigos; siempre digo que lo hemos compartido todo, menos la cama. Como director, ha resultado una excelente sorpresa. Atún y chocolate es una comedia donde se tocan muchos temas: la ternura, el amor, la dureza del oficio de pescar, la xenofobia...


1: MARÍA BARRANCO: “Más que estar sin hacer nada, lo ...
2: "AHORA YA NO ESTOY TAN MARCADA POR LA COMEDIA": ...
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Textos: Sol Alonso entrevista a María Barranco
Foto: Teresa Peyrí