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Una niña que ha sufrido una caída y tiene una herida en la rodilla
 

Cómo actuar ante una herida


¡No pierdas los nervios!


Que el niño sangre no quiere decir que haya que correr a urgencias


Un sentido del equilibrio recién adquirido, la inconsciencia ante el peligro y la osadía en su afán por explorar son tres factores que favorecen los golpes y caídas de los más pequeños. Si en alguno de estos percances aparece sangre, conviene mantener la calma y saber cómo actuar en cada caso.

Pequeñas heridas

Por suerte, la mayoría de las heridas que se hacen los niños son raspones, arañazos, cortecitos, etc., en los que se produce una mínima cantidad de sangre. Cuando esto suceda, conviene no dramatizar, ya que el niño asociará la presencia de sangre con el dolor que siente y con el nerviosismo de los papás y pensará que es algo “tremendo”.

Es cierto que una herida puede ser la puerta de entrada de muchos gérmenes e infecciones, pero basta con tomar unas mínimas medidas higiénicas para que esto no pase a mayores.

Ante estas lesiones leves, basta con lavar la herida con agua fría del grifo (si no estás en casa, usa una botella de agua) y poner un paño limpio apretando; en unos minutos cicatrizará por sí sola. Después aplica un antiséptico sin alcohol y cúbrela durante 24 horas con un apósito. Luego hay que dejarla al aire para que termine de curar; algunos apósitos no dejan respirar a la piel y favorecen que la herida se macere.

Sangra por la nariz

Algo muy habitual, ya sea por un golpe, por sequedad e irritación en el curso de un resfriado, por hurgarse o por introducir objetos en la nariz. La mayoría de las veces la hemorragia nasal se detiene en pocos minutos y no precisa ir al médico, salvo que se produzcan con mucha frecuencia y sin causa aparente.

Si le sangra la nariz (se conoce como epistaxis), sienta al niño y ponle la cabeza hacia adelante, nunca hacia atrás: aunque parece que así se detiene la pérdida, en realidad la sangre discurre por la garganta y el niño la traga, circunstancia que en algunos caso provoca el vómito (otro problema añadido). Tápale las fosas nasales apretando en el tabique con el pulgar y el índice durante 10-15 minutos (tiempo que tarda el organismo en formar un coágulo). Si la hemorragia no cesa, empapa una gasa en agua oxigenada e introdúcela por el orificio, dejando un trozo fuera para retirarla, presiona otra vez sobre el tabique y espera otros 10 minutos. Si no consigues cortarla en media hora, tenéis que acudir al médico.

Has de buscar ayuda médica lo antes posible si la sangre aparece con un líquido claro tras darse un golpe en la cabeza y no en la nariz, si sospechas que puede haber una fractura nasal o si tiene dentro un objeto que no puede extraerse.

Le sale sangre por el oído


La mayoría de las veces está relacionado con manipulaciones de objetos sobre el oído, costras arrancadas, etc., y no suele ser importante. Sólo cuando existe la sospecha de que ha habido un golpe en la cabeza, hay que concederle especial atención, ya que puede ser síntoma de fractura de cráneo. Ésta es la única ocasión en la que no hay que parar la hemorragia. Se debe poner una gasa sobre el oído para impedir la entrada de gérmenes, no mover al lesionado y llamar a urgencias.

Sangra por un golpe en la boca

Los golpes en la boca suelen ser muy escandalosos, ya que además de la rápida inflamación, es fácil que sangren copiosamente por ser una zona muy vascularizada. Lo primero que has de mirar es si la sangre está relacionada con algún diente roto, con un mordisco dado en alguna zona blanda (carrillos, lengua, interior de los labios) o con la rotura del frenillo labial superior (una banda de tejido fibroso que une el labio con la encía). A pesar de lo que pudiera parecer, ninguno de estos percances suele ser de gran importancia. Pídele que escupa y que se enjuague (si sabe hacerlo) con agua fría. Después, ponle sobre la zona una bolsa de hielo envuelta en un paño y acude al pediatra o al dentista, según dónde esté ubicado el problema.

Las cosas cambian si la sangre aparece por tos o con vómito (puede proceder del pulmón o del estómago), en ambos casos debe ser consultado lo antes posible con el pediatra o en un centro. La misma atención merece si la sangre aparece tras una operación de anginas o vegetaciones. No esperes, ve a urgencias.



1: CÓMO ACTUAR ANTE UNA HERIDA: Que el niño sangre ...
2: TIENE UNA GRAN HEMORRAGIA: Puede suceder que un ...

Textos: Belinda Santamaría. Asesor médico: Alicia Colombo, pediatra.