Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Un recién nacido durmiendo
 

La alimentación del bebé


Dudas razonables sobre el cuidado de tu bebé


Aprende a preparar un biberón


La alimentación

7 ¿Con qué frecuencia debo darle las tomas?

Normalmente se empieza con tomas cada tres horas. Que el pediatra te recomiende alimentarle “a demanda” no significa que tengas que darle de comer cada vez que le notes inquieto o llore (esta mala costumbre favorece las molestias digestivas y los gases). Piensa que si el niño ha hecho bien la última toma, es muy poco probable que quiera comer antes de que le toque y su llanto puede deberse a otras muchas causas: que esté mojado, le duela algo, tenga frío o calor, se sienta solo y necesite compañía...

8 ¿Cuánto tiempo le pongo al pecho?

Unos 10 o 15 minutos en cada pecho. Pasado este tiempo, el niño sigue succionando por instinto y es preferible cambiar de mama para evitar que se sacie y deje el segundo pecho rebosante de leche. Recuerda que en cada toma deberás empezar por el último pecho que ofreciste a tu pequeño en la toma anterior, que es el que siempre queda más lleno.

9 ¿Por qué vomita un poco después de comer?

Por la inmadurez de su aparato digestivo. Estas bocanadas (regurgitaciones) son tan mínimas que no le harán perder peso. Suelen desaparecer sin necesidad de tratamiento antes de los seis meses. Hasta entonces, para que tu hijo no regurgite tan a menudo: dale de comer semiincorporado, levanta la cabecera de su moisés unos 30 grados, dale de comer despacio, dejándole descansar varias veces a lo largo de la toma, y jamás le acuestes sin asegurarte de que ha eructado. Cuando le tumbes, ponle la cabecita de lado, para evitar que se atragante en caso de que expulse algo. Y si a pesar de tomar estas medidas sigue regurgitando o vomitando con asiduidad, llévale al pediatra: quizá tengas que cambiarle de dieta.

10 ¿Cómo preparo el biberón?

  1. Con las leches de fórmula actuales tu hijo crecerá fuerte y sano... si le preparas bien los “bibes”.
  2. Echa el agua mineral en el biberón esterilizado y añade la dosis de leche que te aconseje el especialista.
  3. No lo hagas al revés, porque parte del polvo puede quedarse en el fondo sin disolver. Y tampoco le eches más cacitos de los recomendados, porque aportarías al pequeño más nutrientes de los que puede asimilar.
  4. Cierra el biberón con el disco protector y agítalo con fuerza.
  5. Cuando la leche esté mezclada, cambia el disco por la tetina, pero sin enroscarla del todo, para que entre algo de aire y la leche fluya.
  6. Antes de dar la toma a tu hijo, comprueba que la leche está tibia, echándote unas gotitas en la parte interna de la muñeca, y asegúrate de que la tetina está llena cuando se la metes en la boca, para evitar que mame en vacío y se le formen gases.
  7. No te preocupes si se deja parte de la toma (el apetito de los bebés es muy variable y lo importante es que vaya cogiendo peso semana a semana), pero no guardes lo que se deje para la comida siguiente. Aunque la leche preparada puede mantenerse en buen estado en la nevera durante varias horas, se vuelve más espesa y adquiere un sabor más fuerte y es fácil que tu hijo la rechace.
11 ¿Por qué tiene arcadas?

Porque le cuesta expulsar las flemas. Para facilitarle la labor, ponle de lado. Y si aún así parece que se ahoga, dale unos azotitos en el culete para provocar su llanto. Así tomará aire y le será más fácil eliminar la mucosidad que tiene en la garganta.



Textos: Susana Pardo. Periodista especializada en el cuidado y la atención de bebés