Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Bebe comiendo tarritos
 

Nuevas experiencias para el paladar


Los tarritos del bebé


Hay que hacerlo de forma progresiva


Nuevas experiencias para el paladar

Al introducir nuevos alimentos en la dieta del lactante, hay que hacerlo de forma progresiva, en cantidades pequeñas, incorporando sólo una variedad cada vez y partiendo de los alimentos más digestivos (cereales, frutas, verduras) antes de incorporar, también poco a poco y a la edad que aconseje el pediatra, los más fuertes (carne, huevo, pescado, legumbres). No existe una misma norma para todos los niños, y cada uno se irá adaptando a los nuevos ingredientes según la madurez de su aparato digestivo y neurológico (deglución de alimentos, movimientos de masticación) y del sistema inmunitario (asimilación correcta o incorrecta de unos u otros alimentos).

A partir del sexto mes, la alimentación complementaria no debe cubrir más del 50% del aporte calórico y se debe mantener una ingesta mínima de 500 ml de leche al día para asegurar un aporte adecuado de energía, calcio y ácidos grasos esenciales. Poco a poco se irán introduciendo purés y se aumentará progresivamente la proporción de carne, pasando de 10-15 g a partir de los seis meses a 25 g al año. La textura cada vez más gruesa permitirá que el niño acepte trocitos cada vez mayores.

¿Y si el niño tiene alergias?

En general, durante el primer año, cuando vayas ampliando la dieta del bebé e introduciendo en ella nuevos alimentos (siempre siguiendo las recomendaciones que te haya dado el pediatra) es importante que observes la reacción de tu hijo por si aparecen alergias ante determinados alimentos (por introducirlos demasiado pronto, por ejemplo). En los tarritos existe un buen control y los alimentos que son alergenos potenciales están tratados para minimizar riesgos. En todo caso, ten en cuenta que si tu hijo ha tenido alguna alergia alimentaria o su historial es de atopia, conviene que consultes con su pediatra sobre todo lo relativo a su dieta.

Valores añadidos

Encontrarás en el mercado algunos tarritos que, además de los nutrientes necesarios, aportan algo más: efecto bífidus, enriquecidos con vitaminas... No es necesario que la alimentación infantil se exceda en suplementos, aunque tampoco es negativo para el niño que tome estos productos.

¿Y si mi hijo rechaza nuevos alimentos?

Es normal que esto ocurra con sabores que no conoce y puede que necesites entre ocho y diez tomas de un nuevo alimento hasta que el pequeño lo acepte como habitual. Ten paciencia y procura que coma en un ambiente relajado, sin gritos y sin presiones. Los primeros días bastará con darle un par de cucharadas, que irán aumentando poco a poco.
Por otro lado, puede que el pequeño le coja tanto gusto a los tarritos, que luego no quiera tus purés caseros. Aunque no resulta malo para su salud, ya sabes que una dieta sana y equilibrada debe estar constituida por alimentos variados, de modo que no es bueno que se acostumbre solamente a un tipo de comida. Piensa que, por mucha variedad que haya de productos envasados, nunca será tan amplia como la que tú puedes hacer en casa.



Textos: Ruth Pereiro Seco. Asesor médico: Dra. Consuelo Pedrón, de la Sección de Gastroenterología y Nutrición del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid.