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Una mujer embarazada con un cigarrillo en la mano
 

Quiero dejar de fumar


Un método que puedes emplear en el embarazo


Lo mejor es dejar el cigarrillo antes del embarazo, una decisión que debe compartir la pareja, si fuma.


La clave del éxito es tomar la firme decisión de dejar de fumar, estés en el mes de embarazo que estés, afirman la doctora Elena Segura y la psicóloga Cristina Sanz, responsables del programa para dejar de fumar dirigido a mujeres de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Es decir, ser capaz de pasar de la fase que los especialistas denominan de planteamiento, en la que se empieza a considerar las consecuencias negativas del cigarrillo y lo estupendo que sería dejarlo, a la de la acción. Un paso decisivo que resulta mucho más fácil si se cuenta con la información y la ayuda adecuadas. Porque si bien el 19,9% de las fumadoras embarazadas logran dejarlo en los primeros meses de gestación, el 30,31% continúan aspirando humo sin parar durante los nueve meses. Y es que el tabaquismo es una enfermedad adictiva crónica, según definición de la Organización Mundial de la Salud, y como tal hay que tratarlo.

Empieza el tratamiento

El paso previo del método de la AECC consiste en elaborar un perfil psicológico de la fumadora: cuánto fuma, desde cuándo, en qué momentos del día, con qué ideas asocia el tabaco y, sobre todo, por qué quiere dejarlo, ya que si bien el embarazo supone una motivación importante, si añadimos razones personales aseguraremos el éxito del tratamiento y reduciremos la posibilidad de que vuelva a fumar tras el parto y la lactancia materna, explica Cristina Sanz. O sea, que hay que dejar de fumar por el bebé, pero también para abandonar una adicción, por salud, estar más guapa, ahorrar dinero...

Primera reunión

A continuación viene la primera reunión en grupo, en la que la psicóloga explica los factores psicológicos de la dependencia y la doctora, experta en tabaquismo, los físicos, además de los efectos del tabaco sobre la salud. A la embarazada les hacen ver que el tabaco es nocivo para ella y para su bebé, aunque no insistimos en los aspectos negativos, que debe conocer, sino que reforzamos los positivos: va a tener un hijo con más peso, con los pulmones mejor formados, con menos probabilidades de sufrir una malformación... En definitiva, va a tener un hijo más sano, afirma la doctora Segura, que recalca que lo ideal sería abandonar el cigarrillo antes de quedarse embarazada. Una decisión que debería compartir la pareja si ésta también fuma, porque es igual de importante que el entorno sea saludable.

La doctora es la responsable de conocer el historial clínico de la persona y, en caso de elevada dependencia física, prescribir medicación o tratamientos sustitutivos (parches, chicles...), un recurso vedado a las gestantes. En su caso mi trabajo es tranquilizarlas, aclararles ideas y desterrar tópicos, como ese de que más vale fumar poco que sufrir la ansiedad por dejarlo, o que basta con reducir la dosis diaria. La nicotina es una sustancia nociva y hay que eliminarla.



Textos: Alhelí QuintanillaAsesoras: Elena Segura, médico, y Cristina Sanz, psicóloga, especialistas en tabaquismo de la Asoc. Esp. contra el Cáncer