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Una terapia de grupoUn método que puedes emplear en el embarazoLo mejor es dejar el cigarrillo antes del embarazo, una decisión que debe compartir la pareja, si fuma.A las citas grupales –11 en total– asisten cada semana entre 15 y 20 fumadoras, que se desahogan durante dos horas con ambas especialistas. Hasta ahora no había encontrado a nadie que me entendiera y no me hiciera sentir ridícula, asegura Ana, que acaba de dejarlo en su séptimo mes de embarazo. Un logro hercúleo para ella, consumidora de dos paquetes diarios desde hace 15 años. Ana pertenece al grupo de riesgo, el de aquellas mujeres que tienen más probabilidades de seguir enganchadas (consumir más de 15 cigarrillos al día o tener un bajo nivel de estudios, un compañero que fuma, ser madre de más hijos o sufrir trastornos emocionales). Pero Ana desea hacer el esfuerzo y acabar con el sentimiento de culpa. Allí le están proporcionando pautas para combatir el síndrome de abstinencia y modificar sus hábitos.
Comer sano, beber mucha agua, evitar las bebidas estimulantes y el alcohol, hacer ejercicio cada día y dormir mucho ¿Te suena? Sí, son los consejos que debe seguir toda embarazada, pero también sirven para atenuar el mono del cigarrillo en la primera fase, la más dura. Prevenir las recaídas Además, la psicóloga explica técnicas de reducción de la ansiedad, como la relajación por respiración (el oxígeno es un magnífico relajante muscular y, además, calma el ansia de comer). O la técnica de control del pensamiento, que consiste en la detección, parada y control de los pensamientos obsesivos. Superada esta fase, se pasa a la prevención de recaídas, siguiendo estrategias que variarán según los motivos que incitan a fumar. Si, por ejemplo, se suele fumar en ciertos momentos, es necesario establecer una actividad alternativa para no hacer la que tenemos asociada al cigarrillo, como ver la tele o tomar el café mañanero; si se empleaba como manipulación placentera, hay que procurar tener en las manos pequeños objetos que se puedan tocar (pelotas antiestrés, llaveros, bolígrafos); si se usaba como tranquilizante, dar un pequeño paseo, etc... Y tener siempre muy presente la lista de motivos que nos han llevado a dejar de fumar. Además, existe un aliciente económico. Si acudes a todas las sesiones, te devolverán los 60 euros que hay que dejar de fianza terapéutica. Por cada falta se restan 10 euros, y si hay más de tres, pierdes la fianza. Todo sea por la causa, ya que España está a la cabeza de Europa en cuanto a jóvenes fumadoras, 31% entre los 15 y los 25 años, un porcentaje que supera al de los varones y que se ha triplicado en los últimos 20 años. A los tres meses concluye la terapia presencial. Seis meses después te llaman por teléfono para ver cómo estás. E insisten al año, momento en que los especialistas consideran que se ha dejado el hábito. El 65,35% de las mujeres que han seguido este tratamiento, financiado por el Instituto de la Mujer y que funciona desde 1988, lo han logrado. Ana tiene claro que formará parte de esa esperanzadora estadística, a pesar de que saldrá de cuentas antes de acabar las sesiones. ¿A qué esperas tú? 1: QUIERO DEJAR DE FUMAR: Lo mejor es dejar el ... 2: UNA TERAPIA DE GRUPO: Lo mejor es dejar el ... 3: TIENES MOTIVOS DE SOBRA: ¿Todavía te planteas por ... Textos: Alhelí QuintanillaAsesoras: Elena Segura, médico, y Cristina Sanz, psicóloga, especialistas en tabaquismo de la Asoc. Esp. contra el Cáncer |
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