¿Está con otra?
No se acaba el mundo
Te contamos cómo superarlo
Ojos que no ven, corazón que no siente. Así es el dicho y así es la realidad, y más aún en las relaciones de pareja. Pero, ¿qué pasa cuando lo cazas a mitad de faena con otra mujer? Ahí ya no hay dudas ni excusas que valgan.
Lo que sí abundan son las reacciones de la fiel enamorada. Histeria, lanzamiento de objetos, bloqueo mental o desmayos son habituales. Sin embargo, “es bueno mantener la calma, aunque parezca duro y difícil. Es preferible esperar para meditar antes de hablar”, asegura el psicólogo Manuel López Merino.
“Después de un tiempo de reflexión, hay que preguntar y exigir explicaciones. Es importante pedir toda la información que consideremos oportuna para despejar dudas”, explica la psicóloga África Royo i Lleixà, del Instituto Superior de Estudios Psicológicos del hospital Clinic de Sant Cugat (Barcelona). “Aunque se termine por romper esa relación, descubrir el motivo por el que ha ocurrido la infidelidad, cómo se conocieron, qué le gustó de ella, la duración de esa aventura y otros detalles, reducirá las dudas y la sensación de fracaso”, añade la psicóloga.
“Quizá parece contraproducente disponer de toda la información dolorosa, pero las deducciones a las que puede llegar uno mismo acaban produciendo más dolor y sufrimiento”, asegura la experta. Y es que la mente humana es capaz de imaginar mucho más de lo que pasó y esto ocasionaría un martirio continuo.
DEL AMOR AL ODIO.
Una vez asumido el impacto de la situación, “hay que intentar mantener la mente fría, entender los hechos con madurez y tener claro que el único culpable es el que ha cometido la infidelidad”, explica López Merino.
Además, es completamente normal atravesar diferentes fases emocionales que dependen, sobre todo, de cómo funcionaba la relación y de la situación en que se ha pillado a la pareja. No es lo mismo haberla visto besándose con otra mientras paseaban por la calle, que llegar a tu casa y encontrártelos en la cama.
El cóctel de sentimientos también depende del carácter de la persona engañada, pues cada una ve las cosas a su manera. A pesar de todo, “en un primer momento suelen aparecer sentimientos de culpabilidad, tristeza, desasosiego, falta de confianza en sí misma y en el otro. Luego se sentirá defraudada y decepcionada con respecto a su pareja. Le invadirá la ira, la rabia y tendrá dificultades para perdonar”, comenta la psicóloga.
Textos: Paula Cochero/Fotos: Daniel Sánchez