Laura, 28 años. “Han intentado atarme corto”
Hace varios meses rompió con su pareja. Los celos de él y el trabajo de ella –es tripulante de cabina de pasajeros– tuvieron mucho que ver en ello. “Soy cariñosa con la gente que me importa, pero también muy independiente. Necesito mi propia parcela. Quizá influye mi trabajo. Viajo y conozco a mucha gente. Suelo pasar varios días, con sus noches, fuera de casa y no me gusta que me controlen, aunque tampoco es agradable que pasen de mí. Todo en su justa medida está bien”, analiza Laura.
Valoras mucho tu independencia...
Sí, mi último novio intentaba atarme corto. Soy muy cariñosa y eso le ponía nervioso. Para mí era incómodo porque no me dejaba actuar libremente. Siempre veía cosas raras, incluso con amigos suyos, y malinterpretaba todo. Me montó algunos numeritos desagradables.
¿Y cómo reaccionabas?
Era difícil mantener la calma. No podía explicar las cosas en caliente, porque la situación era tan tensa que acabábamos a gritos. Era preferible aguantar el chaparrón, dejar que se desahogara y hablarlo al cabo de un par de días, cuando las aguas habían vuelto a su cauce. Entonces intentaba explicarle que estaba con él porque le quería y que no me interesaba nadie más, pero que no podía vivir aislada en una burbuja. También le pedía explicaciones. No me gustan las reacciones desproporcionadas, están fuera de lugar.
¿Te consideras posesiva?
Me molestaría que mi pareja me hablara siempre y con un cariño especial de alguien del trabajo, una antigua compañera de estudios... Si lo hiciera, por un lado entendería que no tiene nada que ocultar, pero escuchar cómo ensalza continuamente a otra mujer podría hacerme sentir celos.
¿Quién crees que es más propenso a los celos, el hombre o la mujer?
Sentir celos no es una cuestión de sexos, sino una actitud derivada de la inseguridad y está relacionada con el carácter de cada persona.
Estás con tu pareja en un bar y un chico te tira los tejos. ¿Cómo reaccionas?
Es probable que le dé un corte de impresión si se pone pesado o que simplemente le ignore. Soy respetuosa con mi pareja y no voy tonteando por ahí si salgo con alguien.
¿Y si le vieras a él ligando con otra?
Me molestaría, pero trataría de serenarme. Me aseguraría de lo que hace; puede ser una prima, alguien del trabajo... ¡La de veces que puedes meter la pata por ver más allá de la realidad! Ahora bien, si viera que el tiempo pasa, sigue sin hacerme caso, no me la presenta y observo gestos sospechosos, desaparecería. Si hace eso delante de mí, qué no hará a mis espaldas. Tampoco merece la pena llevarse un sofocón y ponerse a discutir. No pierdo ni un segundo con tipos así.