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Reyes y Carlos
 

Juntos las 24 horas



Sin que el verano os queme


Llevarlo bien es cosa de los dos


Ni contigo ni sin ti. Ése parece ser el lema de la parejas en verano. Un año de reproches porque apenas tenéis tiempo para estar juntos y, cuando por fin podéis disfrutar de unos días de relax, un fatídico enemigo sobrevuela el techo del amor: son las crisis estivales. Veinticuatro horas al día con 40 grados a la sombra es demasiado para lo que estáis acostumbrados.
El problema se refleja en las estadísticas. “Una de cada tres separaciones en España se produce tras el verano”, según el informe sobre la Evolución de la Familia, del Instituto de Política Familiar. Los conflictos, ocultos bajo la ajetreada jornada invernal, afloran durante el tiempo de ocio ya que “la convivencia aumenta y el espacio se reduce, lo que supone un mayor roce entre las parejas”, asegura Luis Zarraluqui, presidente de la Asociación Española de Abogados de Familia.

UN PROBLEMA DE FONDO

“Detrás de las discusiones veraniegas se encuentran dificultades para la comunicación”, dice Ana Belén Carmona, presidenta de Lasexología.com, asociación de psicología, sexología y terapia de pareja.

Si las parejas no han resuelto sus diferencias durante el año, las vacaciones sólo servirán para que las situaciones indeseables surjan con más frecuencia y provoquen el desánimo y la ruptura. Saber escuchar, ponerse en el lugar del otro, ceder y a la vez establecer límites son habilidades básicas para que aprender a convivir no se convierta en la asignatura pendiente de septiembre.

“El perfil de pareja más propensa a romper su relación durante esta época es aquella que presenta dificultades para negociar y que, al intentar solucionar sus problemas, acude al insulto o utiliza de manera frecuente la burla”, aclara la psicóloga Carmona Rubio.

Las satisfacciones que aporta la unión o las actividades que realizan juntos se han reducido o han desaparecido. También es cierto que, por la educación recibida, las personas de mayor edad toleran más la continuidad de un matrimonio deteriorado.
Por su parte, Luis Zarraluqui afirma que, últimamente, las mujeres lideran las demandas de separación tras volver de viaje. Su independencia económica y social hace que ya no estén por la labor de mantener relaciones que no conducen a nada. Eso, si no han decidido romper antes ya que, cada vez con más frecuencia, los trámites de separación comienzan antes del verano porque las parejas saben que pasar tanto tiempo juntos sólo empeorará la situación.


Textos: Raquel Ortiz/Fotos: Daniel Sánchez