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Una chica en una oficina ligando con un chico
 

Contactos sexuales con compañeras de oficina...



¿Ha saltado la chispa con alguien?


¿Jugáis a lo mismo?


Desde luego, es para pensárselo. Más todavía cuando constatamos, por datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS,) que de cada diez hombres que han tenido contactos sexuales con sus compañeras de oficina, sólo cuatro se arrepienten.

Sin embargo, de cada diez mujeres, sólo dos lo aprueban. Por algo será. Para no sufrir más de la cuenta, lo primero es no confundir la amistad, con la complicidad, el sexo y, por supuesto, con el amor.

Al principio será divertido tener citas a escondidas y mantener la fachada de la normalidad, pero si no hay proyectos en común, te alejas de tus amigos por guardar el secreto, no hay una auténtica intimidad y te molesta que sea siempre el “aquí te pillo, aquí te mato”, tendrás que situarlo en el lugar que le toca: el de algo tan solo pasajero.

Si queréis que la historia prospere, conservad los amigos personales y vuestras aficiones, dejad fuera de casa los temas laborales e intentad por todos los medios no llevar los roces personales a la oficina.

¿Y si la relación se termina? Si ha sido abierta, dilo sin tapujos y no hables más del asunto. Si la manteníais en secreto, simplemente deja que el rumor se enfríe.


Textos: Nora Rodríguez y Ana S. Juárez