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Mi pareja es como un niño



El problema de compartir tu vida con un hombre que se niega a crecer


Peter Pan ya es centenario


"Quiero ser siempre niño”, repetía Peter Pan en el cuento creado por el escritor James Barrie en 1904. Desde entonces, y a pesar de haber transcurrido cien años, la filosofía de vida del personaje sigue emocionando a pequeños y mayores, además de utilizarse para denominar el complejo que padecen los adultos que se niegan a crecer.
Aunque no es un problema exclusivamente masculino, este síndrome se manifiesta con más frecuencia en el hombre. “Suele aparecer al final de la adolescencia, cuando todos comenzamos a adquirir responsabilidades propias de un adulto y a tomar decisiones que orientarán la vida: trabajo, pareja, hijos...”, dice la psicóloga Laura Romero. Sin embargo, los Peter Pan “se resisten a afrontar esas responsabilidades, dejando que sean otros los que las tomen por ellos”, añade la especialista.
Cualquier mujer es susceptible de caer en las garras de un Peter Pan. Te seducen rápidamente porque son muy divertidos, imaginativos y despreocupados, algo que embauca al comienzo de toda relación
Además, el sexo, que también engancha, suele ser siempre fantástico, lleno de juegos y pasión. Lo malo es que esta emoción les dura poco, es como su personalidad: efímera e incapaz de madurar.
Pero lo menos fantástico de esta historia es que detrás de cada Peter Pan existe una Wendy o, lo que es lo mismo, una mujer que asume el papel de madre de su pareja, que se hace cargo de todo y que está al límite. Quien se reconoce así sabe que le toca dar siempre la cara por él, resuelve sus problemas, le protege y le consuela de sus frustraciones infantiles... a no ser que se decida a cambiar las cosas.

Mano dura e izquierda

Los expertos creen que sólo siendo duros con ellos se consigue hacerles crecer. ¿Cómo?

No cargues con sus responsabilidades.

Aunque cueste, no asumas sus deberes. Esto puede traerte problemas al principio, pero a largo plazo será beneficioso para ambos.

Aliéntale en sus compromisos. De esta manera los mantendrás en el futuro, una palabra que debe introducirse en su vocabulario y en su mente.

No le consueles.

Ni alimentes sus lloriqueos y exigencias infantiles. Invítale a que piense en soluciones adultas.

No te hagas partícipe de su falta de responsabilidad.

Si se queda dormido porque se ha pasado la noche de fiesta, no le despiertes, que llegue tarde al trabajo; y lo mismo si no paga sus deudas, no acude a la revisión de su médico... De todas maneras, ten paciencia pues no cambiará de un día para otro. Y aunque cada caso es diferente, otra clave para modificar su conducta puede estar en entrenar con paciencia a la familia para que no fomenten su irresponsabilidad y él no encuentre un paraguas donde resguardarse.

Por último es importante “recordarle sus cosas positivas y alentarle para que desarrolle su potencial de adulto basándose en ellas”, añade Laura Romero.


Textos:


Comentarios de nuestros lectores
Wendy dice:

“Es increible pero parece que estuvieran describiendo una foto de mi marido... Aun creo en mi familia y creo que lo mas importante es darle un buen hogar a mi hija, pero cómo puedo hacer para que el madure? Siempre me culpa por todo y se refugia en sus padres, quienes por cierto le dan venia a todos sus caprichos. Qué hacer? he pensado mucho en separarme de el, pero lo unico que pienso es en la fe y la esperanza que tengo en que el finalmente madure, si hay algo que pudiera hacer, muy contenta lo haré”

Enviado el 2006-09-27 16:12:21
angustiada porteña dice:

“Mi novio no quiere crecer. Hace 4 meses nos comprometimos y decidimos ir a vivir juntos. Ahora él vuelve a tener dudas y me dice que no esta preparado para hacerlo y me repite una y otra vez que me ama. Yo no quiero seguir asi despues de siet años y medio de novios. ¿que hago? Gracias ”

Enviado el 2006-09-15 20:45:01