Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Una chica y un gato negro
 

¿Atrapada por las supersticiones?



Toca madera


Y tú, ¿a qué temes?


El caso es que una vez originada una creencia, solemos mantenerla. Incluso inconscientemente tendemos a quedarnos con los datos que confirman que funciona, sin darnos cuenta de que es nuestra actitud lo que nos predispone al cumplimiento de nuestra predicción. Y aunque de vez en cuando nos falle, el hecho de que en alguna ocasión hayamos acertado es suficiente para conservar la expectativa.

Ser supersticioso no es bueno ni malo. Lo relevante para considerarlo un problema es si esta conducta nos limita o influye negativamente en nuestro día a día ya que estaremos condicionando nuestra vida, o parte de ella, a las ideas mágicas. Sólo en algunos casos, estos hechos pueden constituir un problema obsesivo y generar emociones desagradables (ansiedad, preocupación...).

Mientras no lleguemos a estos extremos, tampoco hay que preocuparse, aunque quien crea en ello debe saber que no está siendo lógico, sino que fundamenta su creencia en lo más pasional del ser humano: lo que le dicta el corazón.



Textos: Aníbal angulo / Rosina ynzenga(asesorados por Eva Mª Lázaro, psicóloga de Grupo Luira, especialista en terapia cognitivo-conductual)
Foto: Aníbal angulo / Rosina ynzenga(asesorados por Eva Mª Lázaro, psicóloga de Grupo Luira, especialista en terapia cognitivo-conductual)