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Esther, camarera, y Fran, jefe de día y novio de noche: “Confío en Fran, es mucho más que un jefe
 

¿En quién confías más?



“La amistad termina donde la desconfianza empieza”. Proverbio español


La actitud de confiar es innata. Lo que sí aprendemos con el tiempo es a desconfiar...


La actitud de confiar es innata. Lo que sí aprendemos con el tiempo es a desconfiar... Y ésta es una experiencia temprana. Cuando un niño llora, confía en que su madre aparecerá y lo normal es que así sea. Pero si su expectativa no se cumple, empezará a intuir lo que es la desconfianza, un sentimiento que, por desgracia, tendrá muchas oportunidades de experimentar.

Con los años unas personas se abren fácilmente y a otras les pasa lo contrario. Eso se debe, básicamente, a características de la personalidad. La gente tímida o que arrastra complejos suele ser menos confiada, dice la psicóloga Pilar Varela.

Pero, según la experta, también influyen las experiencias vitales. Los niños maltratados, las mujeres vejadas o quienes viven en condiciones infrahumanas desarrollan un sentimiento de desconfianza hacia el género humano, al que, justificadamente, verán como adversario o enemigo. Claro que esto es un extremo y, como todo lo tremendo o lo absoluto, conlleva alguna patología.

Ocurre lo mismo con el polo opuesto. Quien no puede hacer nada sin la presencia de otra persona puede padecer un trastorno de ansiedad, o tal vez se trate de un ser inmaduro.

La confianza sana y verdadera sienta sus bases en una profunda comunicación, que no se da sólo a través de palabras, sino de miradas, actitudes y silencios cargados de significado... Cuando alguien abre la privacidad de sus sentimientos a otro, cuando uno descubre que comparte con otro valores, sueños, vivencias, debilidades... se produce el milagro de la confianza que necesariamente pasa por el cariño, la comprensión y el apoyo incondicional.

La confianza misma nos ofrece un espacio en el que descubrir nuestra singularidad, y eso pasa por admitir que el amigo nos diga incluso aquello que no nos gusta oír, porque ahí reside la regla de oro de la auténtica confianza.



Textos: Ángeles López(asesorada por Pilar Varela, psicóloga y autora de Ansiosa mente y Amor puro y duro.
Foto: Ángeles López(asesorada por Pilar Varela, psicóloga y autora de Ansiosa mente y Amor puro y duro.