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Chica descansando en la oficina.
 

Combatir la depresión posvacacional



¡No quiero volver!


Aprende a dar el salto de la playa al trabajo


Llegó septiembre y, como cada año, sientes en tus carnes el horror de la vuelta al trabajo. Tranquila, no eres la única. Aproximadamente el 70% de los españoles sufren el llamado síndrome posvacacional. Un conjunto de síntomas entre los que “el insomnio, el cansancio, la desmotivación, la apatía y la irritabilidad están presentes las 24 horas del día”, dice Antonio de Dios, psicólogo del hospital USP Marbella.

“Esto se debe principalmente a que el reloj biológico se modifica en vacaciones desajustando los ciclos sueño-vigilia. En verano tendemos a acostarnos y levantarnos más tarde, así como a olvidarnos de la rutina que seguimos durante el resto del año”, asegura la psicóloga del grupo Luria, Pilar Fernández Marín.

¿QUÉ PUEDE PASAR?

El síndrome posvacacional no deja de ser un decaimiento del ánimo sin mayores consecuencias. La cosa se pone fea cuando se mezcla con algún problema depresivo anterior a las vacaciones. “Sólo en este caso se convierte en un trastorno grave, pues la vuelta al trabajo significa para estas personas el reencuentro con problemas a los que antes no había hecho frente”, asegura el dotor Castaño, del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental.

Para llevalo lo mejor posible, lo primero es aceptar tu estado de ánimo como algo natural. Ese estrés que te sobrecoge es la reacción normal del cuerpo ante una situación que exige estar alerta y surge para ayudarte a superarla, por lo que en sí mismo este agobio no es negativo ya que nos ayuda a ser efectivos en esos días en que nos levantamos con el pie izquierdo.

ADMINISTRA TU TIEMPO

Para acortar el período de adaptación, es bueno elaborar una lista de actividades pendientes y planificarlas sin saturar el tiempo del que dispones.

Los pequeños viajes de fin de semana o divertirse durante el tiempo de ocio ayuda a llevar mejor la rutina y echar menos en falta estar al otro extremo del mundo. Los deportes y los paseos hacen más agradable el día y favorecen que te sientas bien.
Tampoco debes concebir las vacaciones como la solución a los problemas pendientes. Huir de ellos nunca es bueno porque al final siempre vuelven.

De todos modos, debes tener claro que este síndrome se pasará en un par de semanas. Lo realmente alarmante es estar de vacaciones y no ser capaz de relajarse y disfrutar. Es el síndrome de la tumbona y lo padecen sobre todo las mujeres, pues les cuesta más que a los hombres abandonar sus responsabilidades. Aunque parezca mentira, para ellas, la vuelta al trabajo es un alivio.




Textos: Aníbal Angulo (asesorado por los psicólogos Pilar Fernández Marín y Antonio de Dios)
Foto: Aníbal Angulo (asesorado por los psicólogos Pilar Fernández Marín y Antonio de Dios)

Comentarios de nuestros lectores
taty dice:

“gracias x el articulo. muy interesante”

Enviado el 2007-07-18 10:46:39