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Salma Hayeck haciedo de Frida Khalo
 

Cómo triunfar siendo una chica del montón



Guapas en la tele, en el cine, en las revistas...


Lo distinto es bello


El libro La deuda de Eva recoge una anécdota que le sucedió al diseñador Josep Font en una zona parisina de tiendas de lujo: “Se dio cuenta de que paseaba por la calle una gran cantidad de mujeres ricas, todas de cierta edad, y de rostros muy parecidos. La cirugía plástica las había uniformado y producía un efecto terrible”. Afortunadamente aún hay mujeres orgullosas de sus rasgos distintivos. Un ejemplo es Sigourney Weaver, cuya figura corpulenta y sus rasgos faciales duros forman parte de su poder de seducción. Otro rostro con personalidad es el de Sarah Jessica Parker; aunque gana por goleada Rossy de Palma, tan distinta a las demás, que justo eso llamó la atención de Almodóvar. Las facciones casi masculinas de Bimba Bosé la han hecho famosa en las pasarelas. Geraldine Chaplin tampoco entra en los cánones de belleza, pero su elegancia y simpatía la convierten en una mujer atractiva; lo mismo que le ocurrió a Katharine Hepburn, en su día vista como demasiado alta, de figura poco sinuosa, rostro anguloso y ojos pequeños.

LA SUERTE DE LA FEA

Las actrices más bellas del momento no han tenido reparos en encarnar a feas y desaliñadas. Quizá con esto quieren que nos olvidemos temporalmente de sus atractivas perchas y demostrar otras cualidades que van más allá de su físico... Algunas lo han logrado, como Angelina Jolie, que ganó un Oscar por su papel en Inocencia interrumpida. Otra que se lanzó al mundo de las poco agraciadas fue Nicole Kidman cuando encarnó a Virginia Woolf en Las horas. Salma Hayek no dudó en hacer de Frida Kahlo, de la que dijo “era bella hasta en su fealdad”. Un cambio espectacular fue el de Charlize Theron en Monster. La rubia, con una prótesis dental y 14 kilos de más, obtuvo Oscar y Globo de Oro por su papel de asesina. Halle Berry sorprendió como endemoniada en Gothika, y más dulce, pero también transformada, pudimos ver a Gwyneth Paltrow en Amor ciego. “La gente dejó de verme como la princesa de hielo, algo que me asqueaba”, dijo. Renée Zellweger tampoco pasó inadvertida en Cold mountain: “Con este personaje queda claro que la belleza está en el interior”, y Penélope Cruz actuó ojerosa y con los dientes amarillos en No te muevas.

SOMOS COMO SOMOS

Altas, bajas, gordas, flacas... Así, y mucho más variado, es el aspecto de las mujeres. Pero la publicidad presenta un estándar de belleza irreal. Nos bombardea con un canon que la mayoría no lograremos jamás. Quizá por esto, sólo el 1% de las españolas se ven guapas y el 6% atractivas. ¿Son tan pocas las bellas? ¿Por qué no cambiar entonces a un modelo más real?



Textos: Ruth Pereiro Seco (asesorada por Pilar Sánchez, psicóloga de Grupo Luria)
Foto: Ruth Pereiro Seco (asesorada por Pilar Sánchez, psicóloga de Grupo Luria)

Comentarios de nuestros lectores
skin dice:

“Claro, Por eso tantos hombres se van de putas buscando chicas guapas...”

Enviado el 2006-09-10 11:39:36
Vaya Tela dice:

“Vaya sarta de chorradas y tópicos autocomplacientes. ”

Enviado el 2006-09-08 14:03:32


MarKo dice:

“A mi me gustan las chicas diferentes... Esas que aparecen en la tele son cualquier cosa... ”

Enviado el 2006-03-25 22:13:01
nacho dice:

“la vida es sueño.La belleza puede llegar a ser una pesadilla”

Enviado el 2006-02-09 12:45:10