Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Amparo Velillo, 48 años. Su marido padece Hepatitis C: “Si no pierdes la calma, sales fortalecido”
 

Cómo vivir con un enfermo...



Y no perder el control


El lamento del cuidador


Sea como fuere, ante una situación así, el compromiso del cuidador pasa por no fallar a su ser querido cuando más le necesita, le dispensa todo el tiempo y atenciones, pero un exceso de responsabilidad puede desbordar a este enfermero a tiempo total. Y esto, según la experta, acarrea desde alteraciones del sueño, irritabilidad, pérdida de interés, inestabilidad emocional... hasta trastornos serios e incapacitantes como la depresión. En resumen, se siente terriblemente solo para tomar decisiones o afrontar situaciones.

El cuidador lamenta vivir atrapado en una dinámica sin salida, mientras se siente culpable por querer rehuir esa situación, torturándose con que sólo el hecho de pensarlo ya le convierte en egoísta. Una situación que puede sumirle en una tristeza que requiera asistencia psicológica.



Textos: Ángeles López (asesorada por Laura García Agustín psicóloga clínica y directora de Clavesalud)
Foto: Ángeles López (asesorada por Laura García Agustín psicóloga clínica y directora de Clavesalud)