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Modelo
 

Cuando la ropa no da la talla



¿Cómo te afectan los diferentes tallajes?


¡Averígualo!


No hay nada más frustrante que probarte tu talla y descubrir que no te vale. Seguro que hasta a la vigilante más sexy de la playa le ha ocurrido entrar en una tienda y ver que su talla 38 de toda la vida se había convertido en la 36, por obra y arte de la etiqueta. Por detrás, siempre escuchamos la misma frase por parte del dependiente: “No te preocupes, es que este fabricante da poca talla”, mientras tú luchas porque ese pantalón pirata enseñe tus tobillos y no tu tripa.

Aunque pueda parecer intrascendente, esta situación afecta psicológicamente a muchas mujeres, les supone la euforia o el bajón depresivo. Los psicólogos no lo dudan. “Falsear el tallaje puede ser una de las causas que inicie un trastorno de la imagen corporal, ya sea bulimia o anorexia, detalla la doctora Elena Bisbal, especialista en este tipo de trastornos en la Clínica Planas.

¿Cuál es el origen del misterio del tallaje?

Algunas firmas son generosas y consiguen que una mujer de la 40 entre en una 38, y viceversa. Esta práctica la niegan tajantes en el sector. Según una de las cadenas más importantes de ropa de este país, “nosotros no practicamos juego alguno. Lo que sucede es que hacemos diferentes líneas, de modo que las más juveniles presentan prendas más ajustadas y las clásicas, más holgadas”.

UN CUERPO, VARIAS TALLAS

“Entre prendas de la misma talla puede haber diferencias de varios centímetros”, constata Alejandra Maroto, diseñadora textil. “La explicación está en que no hay una norma que les obligue a adecuar cada talla a unas medidas determinadas”. Cada uno de los cerca de 5.000 fabricantes de confección que hay en España se ciñe a patrones propios y los va modificando en función de la demanda. Así lo cuentan en la Federación Española de la Confección (FEDECOM). “Cuando los comerciantes nos dicen que esa prenda realmente da poca talla o esa falda es desmesuradamente estrecha de cintura o de caderas, actuamos en consecuencia”.

Lo cierto es que la mayoría de escuelas de patronaje se manejan con tablas de medidas antiguas, como prueba que a una 38 le corresponden 80 centímetros de pecho, 64 de cintura y 92 de cadera y sólo 1,56 de estatura. Vamos, ni que fuéramos Kylie Minoge.




Textos: Ana S. Juárez
Foto: Ana S. Juárez

Comentarios de nuestros lectores
delfinred dice:

“La administración debería tomar carta en este asunto, y hacer que como todo en el campo industrial se normalice, es decir, vaya sujeto a una norma, de forma que las tallas se ajusten a unas medidas que respeten todos los fabricantes de ropa y calzado, si no es a nivel europeo, por lo menos a nivel nacional, imponiendo medidas sancionadoras para que esto se respete por todos.”

Enviado el 2008-01-04 00:25:44