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Dibujo de una mujer discutiendo por teléfono
 

Defiéndete de un ataque verbal



Claves para dejarle KO


Seis técnicas con las que deconcertarás a quien pretenda ofenderte.


A veces te quedas cortada, sin saber qué responder ante un ataque verbal. Es sólo, después de varios minutos, cuando se te ocurre una respuesta audaz. Para Bárbara Berckhan, experta en Comunicación, el motivo de este comportamiento está en que solemos tomar como patrón las réplicas brillantes e ingeniosas de algunos protagonistas de películas.

“Lo que pocos dicen es que en la secuencia cinematográfica han estado trabajando guionistas durante varias noches. En la vida cotidiana no cuentas con alguien que invente para ti un par de réplicas rotundas. Y si te quedas en blanco, ningún director grita ‘¡corten!’ y se repite la escena”, añade la autora de Cómo defenderse de los ataques verbales. Además, “como los agresores no anuncian sus ofensivas, te cogen desprevenida y eso les da las de ganar”.

Con todos estos ingredientes, es normal que quedes bloqueada, que no te venga a la cabeza algo ingenioso, aunque por tu mente pasen todo tipo de pensamientos. En fin, sé realista. Si te reconoces como una persona tímida, lenta en tus respuestas, demasiado cortés o algo atropellada, no te obceques en callar al contrincante con una frase tajante, pero tampoco desistas ante las gracietas que el prójimo hace a tu costa.

Sobre estas líneas te damos las claves para ganar la batalla verbal en las situaciones cotidianas, ésas en las que las expectativas del agresor se cumplen porque te exaltas, te vuelves insolente, te quedas muda y te retiras. Signos todos ellos evidentes de que ha ganado. Pues bien, deja de bailar al son que marca y verás en su cara el asombro que tanto esperas.



Textos: Pilar ponce de león (asesorada por Bárbara Berckhan)
Foto: Pilar ponce de león (asesorada por Bárbara Berckhan)

Comentarios de nuestros lectores
agua dice:

“Mi táctica es darles la razón, pero más exageradamente.
Por ejemplo: -¡Tu eres tonta!-
Mi respuesta: -Uy, sí, tontísima!
Cuando intentan culpabilizarme haciéndo ver que soy persona mala.
Concluyo con un -¡Uy, sí, soy malísima!.. Y más que pienso ser.
A partir de ahí, se quedan bloqueados y nadie sigue a la gresca. ¡Ah! y yo me quedo muy agustito.


Enviado el 2009-11-20 20:21:44
wil4 dice:

“Para Alf: El libro es una cosa y el artículo otra. Precísamente el libro sí tiene en cuenta el factor principal: que no todos tenemos la misma capacidad de respuesta, ni somos igual de ágiles etc. Precísamente se trata de que la manera de responder no consiste en un recopilatorio de frases ingeniosas. Sino que incide en la autoprotección, la autoestima y un sistema de autodefensa que no tienen porque ser frases. Da una serie de técnicas precísamente para 1) decir algo, sea con gestos y cuando te quedas en blanco
2) saber como desviar los ataques

Que conste que no me llevo comisión, pero cuando menos es curioso”


Enviado el 2008-12-18 00:13:46


Alf dice:

“El artículo está bien ideado pero desde mi punto de vista ignora un hecho fundamental: no todos somos iguales ni tenemos las mismas capacidades (intelectuales en este caso).

Mejor ayudar con la autoestima y felicidad de la gente que intentar hacer creer a alguien que no sabe que contestar que sí que puede (posible caso del articulista, o que le haya pasado, emho)

No saber qué contestar a una frase "ingeniosa" no es ser mejor ni peor... vamos, que quizá sea un hacha verbal y tenga una economía que ni Solbes la salva, o liga menos que el aceite y el vinagre ;-)

Me parece bastante absurdo una respuesta de "y que quieres decir" o "cambios de tema", cualquiera con algo de capacidad verbal acaba de encontrar una mina para humillar al pobre desgraciado... mejor callar (como dice un dicho, callarse a tiempo es un ahorro de muelas, si bien prefiero la de eres dueño de tus silencios y esclavo de tus palabras).

Por cierto, es una crítica constructiva, sin molestar a nadie :-)

Saludos”


Enviado el 2007-09-14 21:26:34
demagogo dice:

“Yo creo que cualquier comentario que te digan ofensivo, si responde con -"tu puta madre" y la acompañas con gestos amenazantes siempre resulta.

Si no resulta, dices ok no pasa nada, das la mano. Y cuando se vuelva le golpeas en la nuca o riñones con toda las fuerzas posibles. Si el golpe no ha resultado y se vuelve el sujeto amenazante intenta cojer algun objeto contundente y golpear de abajo a arriba, un golpe seco y sin miedo. La intencion es golpear en la base de la nariz de abajo a arriba, u en la garganta. Un golpe fuerte en cualquiera de esos sitios y quedara knokeado. Cualquier objeto pesado vale, una bola de billar, un libro(en este caso habra que sujetarlo con ambas manos).

Si no es derribado despues del golpe, se ha de golpear los testiculos con una patada puntera, antes de que el sujeto reaccione. El golpe fuerte, sin miedo de abajo a arriba.

Probablemente no se te volvera a ser molestado.
Si se te es denunciado existe el atenuante de su comentario ofensivo y como mucho si te llevan a juicio se te impondra una falta leve.

Si es en el trabajo, ve a un psicologo y probablemente se trate de un caso de moobin o acoso laboral que estaba acabando contigo. En cuyo caso capaz de ser tu el que sea indemnizado por el sujeto.

Suerte a todos.”


Enviado el 2007-09-14 16:47:49