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Infografía de una chica con un sujetador y un tanga en la mano para representar el articulo del libro de autoayuda ¿Por qué limitarse a soñarl
 

El placer está en tus manos



No te conformes con soñarlo


Cuando a ti no te apetece...


La inapetencia es el problema más común al que tienen que enfrentarse las mujeres en su vida sexual. ¿Qué es lo que paraliza el deseo?

Estrés. Las preocupaciones hacen que la hormona del estrés bloquee el centro sensorial del cerebro. Pon remedio cuando notes que no te relajas ante una caricia. La narración erótica, por parte de tu chico, o la literaria, sacada de un buen libro subido de tono, es un recurso para volver a la cama ávida de pasión.

Armonía. No discutir nunca con tu pareja suena a sexo marchito y monotonía. Una riña ocasional hace que salten chispas de todos los colores. Las reconciliaciones en la cama son célebres por su intensidad.

Saturación de estímulos. Cada vez son más y más llamativos los reclamos sexuales que recibimos a diario a través del cine y la publicidad. La capacidad de adaptación del cerebro hace que nos volvamos más insensibles a ellos.

Tristeza. Influye en un menor deseo sexual, pero esto no es preocupante, pues el apetito vuelve con las ganas de reír.

Rutina. Saca tiempo para pensar en una fórmula nueva o más picante y evitar así que el sexo se vuelva insípido.



Textos: Laura Gómez
Foto: Laura Gómez