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Chica fumando
 

Fumar



Cuando la dependencia está en tu cabeza


¿Qué te impide dejarlo?


Enhorabuena. Has abandonado la estadística. Ya no formas parte del 82% de los fumadores que desea dejarlo. Te propusiste abandonarlo y, hasta ahora, no has recaído. Superaste la adicción física a la nicotina y, aunque engordaste unos kilos, estás aprendiendo a no canalizar tu ansiedad hacia la comida.

Bien, el primer obstáculo está superado. Aun así, te acuerdas a menudo de lo placentero que era tal o cual cigarrillo, el que te ayudaba a concentrarte y el que te relajaba en situaciones de tensión.

Estate alerta, recordar lo agradable o lo desestresante que era echar humo por la boca es una prueba evidente de que todavía no te has librado definitivamente del tabaco, la dependencia psicológica te mantiene enganchada. Y no pienses que es una adicción secundaria. ¿Esperarías al final del verano para quitarte una astilla clavada en el pie? Cuanto antes te desprendas de esta carga mental, mejor te sentirás. Los expertos nos explican en qué consiste y cómo librarnos de ella.

EL CEBO: ASOCIAR TABACO A PLACER

“La dependencia cerebral atrapa incluso a las personas más inteligentes. Por ejemplo, si alguien fuma 20 cigarrillos al día, a una media de diez caladas cada uno, son 200 caladas diarias y 73.000 anuales. La asociación entre fumar y placer se refuerza pues, unas 70.000 veces al año. Pero la idea de fumar como algo relajante es falsa, puro marketing de las compañías tabaqueras”, asegura el doctor Miguel de la Peña, psicólogo clínico experto en tabaquismo. “Si el cigarrillo fuera placentero, el no fumador disfrutaría de sus propiedades. Y no es así. Sólo fumas para reponer el nivel tóxico en sangre que te produce la nicotina”, asegura el experto en tabaquismo Carlos Núñez.

Pero al margen de explicaciones racionales, al adicto le cuesta aceptar la idea de que fumar no es relajante, porque esto entra en confrontación directa con su experiencia diaria. Ése es el caso de Elena G. M., paciente del doctor de la Peña. Ella asegura que fumar le hace toser y que se levanta fatal. “Pero, por mi profesión, necesito un pitillo para inspirarme y aclarar mis ideas. Con el cigarro trabajo mejor y más fluido”.

Este médico desmonta tal creencia de forma rotunda: “Con un café se puede estimular el cerebro y aumentar la concentración: está comprobado científicamente. Pero, introduciendo el humo de hojas secas en tus pulmones, lo que haces es dificultar la oxigenación del cerebro. Otra cosa es que seas adicto a la nicotina y que, cuando no la tengas en sangre, te cueste más trabajo concentrarte en tareas que requieren lucidez mental. Así pues, la sensación de que con un cigarrillo se trabaja mejor es absolutamente falsa. Científicamente se ha demostrado que el rendimiento físico y laboral disminuye en los fumadores”.




Textos: Ana S. Juárez
Foto: Ana S. Juárez

Comentarios de nuestros lectores
sergio robles dice:

“estoy tratando dejar de fumar, el cigarrillo es lo mas dañino que he conocido no duermo bien vivo fatigado, tengo amargo y mal sabor en la boca e lengua vivo de mal humor dolores de cabeza ostinado gracias a este vicio de verdad hagan todo lo posible para dejarlo (gracias)”

Enviado el 2006-06-05 23:12:44