Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Marilyn Monroe
 

Lujo: ¿por qué nos atrae tanto?



Cada año gastamos 85.000 millones de euros en artículos de lujo en el mundo


Todos deseamos el lujo


Y esto, según la psicóloga, trae problemas. “Una persona insegura, que no está contenta consigo misma puede caer en el error de buscar la solución cambiando externamente su vida con cosas materiales pero, realmente, no le arreglarán nada de manera estable”.

Susana Campuzano no piensa igual. “El lujo es un enriquecimiento personal y si en un momento dado llega a cambiar tus ideas o tu personalidad, es que tienes poco en lo que apoyarte, en ti o en tu alrededor. Hay gente que sólo se quiere quedar con lo malo del lujo y creo que hay que adoptar también lo bueno, esa parte que nos hace soñar”.

Sí, pero hablamos de sueños que cuestan dinero y de bienes materiales que, a veces, son inútiles. “Racionalmente lo son, pero también puede serlo disfrutar de una puesta de sol o de un cuadro. Todo lo que alimenta el espíritu puede considerarse inútil. Lo que pasa es que al concepto de lujo se le critica más porque es el baluarte de la clase adinerada. Se ha ganado esa mala fama que no le corresponde”, cuenta Campuzano.

Entre otras cosas porque, según dice, la idea de lujo está cambiando y no siempre hace falta dinero para disfrutar de alguno. “Actualmente una de las cosas más lujosas es tener tiempo. Lo mismo ocurre con lo familiar, lo campestre, las relaciones humanas... son valores de los que cada vez se presume más y por lo tanto se convierten en lujos”.

¿BIENES INÚTILES?

Y desde el punto de vista psicológico, ¿qué lujos debemos darnos para sentirnos realizados? “No existe una lista de lujos justos para ser feliz. La felicidad no consiste en nada que podamos describir materialmente, aunque en determinadas situaciones las cosas pueden ayudar a que ciertas decisiones sean más fáciles. Si nos tenemos que circunscribir a lo material, una persona será feliz si vive en consonancia a sus posibilidades y disfruta de lo que tiene, independientemente de que sea mucho o poco, en vez de mitificar aquello que no tiene”.



Textos: Rocío Oñorbe
Foto: Rocío Oñorbe