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Magdalena (46 años) y su hija Alba (11 años): “Ahora están más consentidas pero no son tan diferentes”
 

Madres e hijas



¿tanto hemos cambiado?


Magdalena (46 años) y su hija Alba (11 años): “Ahora están más consentidas pero no son tan diferentes”


Magdalena cree que, en realidad, las cosas no han cambiado tanto: “Sólo en lo material; ahora están más consentidas, pero no son tan diferentes”. Así es la vida de la hija y así era la de la madre.

PAGA

Alba: Si necesito dinero, se lo pido a mis padres.

Magdalena: Me daban un duro y alguna propina por hacer recados.

HORARIOS

A: No salgo a diario y los fines de semana vuelvo sobre las nueve y media de la noche.

M: Jugaba en la calle, pero no salía. En verano podía volver a las nueve de la noche.

POLÍTICA

A: No hablo mucho de ello.

M: Crecí con una conciencia política muy marcada por una familia de izquierdas y un abuelo republicano.

PADRES

A: La relación con ellos es buena, les cuento todo, les aviso dónde voy.

M: Me llevo muy bien con mi madre. Los hombres no se metían en la educación.

AMIGOS

A: Tengo amigas y amigos, pero con los chicos no es lo mismo, no te comprenden tanto.

M: Iba en pandilla y me relacionaba con chicos y chicas.

DIVERSIONES


A: Salgo con amigas, veo la tele, juego con el ordenador...

M: Me gustaba disfrazarme y hacer obras de teatro.

MÚSICA

A: Black eye peas, Bisbal.

M: Aute, Serrat, Bob Dylan...

RELIGION

A: En el colegio estudio ética.

M: Me sabía el catecismo de memoria, pero mi familia no era practicante y me aparté.



Textos:

Comentarios de nuestros lectores
sabril dice:

“son bien utiles este tipo de articulos. Cortos, practicos y refejan las diferencias que se van generando en nuestras generaciones tan rapidamente. Gracias”

Enviado el 2008-09-19 20:31:52