Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Silvia (38 años) y su hija María (11 años): “Sobre algunas cosas yo pensaba lo mismo que mi hija”
 

Madres e hijas



¿tanto hemos cambiado?


Silvia (38 años) y su hija María (11 años): “Sobre algunas cosas yo pensaba lo mismo que mi hija”


“Me chocan sus poses de adulta, no las había visto antes”, dice Silvia de su hija mientras ve cómo posa para las fotos. “Sobre algunas cosas, a su edad, yo pensaba lo mismo que ella ahora”, asegura.

PAGA:

María: 3 euros.

Silvia: 15 pesetas los domingos y 5 que me daba un vecino.

PADRES:

M: Me apoyan, tienen cosas buenas, malas, pero ¿por qué les gustará tanto el orden?

S: La recuerdo buena, no me ocultaban información.

RELIGIÓN:

M: No lo estudio. La mitad de esas cosas son mentira.

S: Iba a misa porque mis amigas iban, no me obligaban.

OBJETIVOS:

M: Quería ser veterinaria.

S: Arqueóloga, para ir a ver las pirámides de Egipto.

ROPA:

M: Opina hasta mi padre, pero no pone muchas pegas.

S: Mi madre decidía dentro de lo que a mí me gustaba.

LA PRIMERA REGLA:

M: Fui llorando a mi madre y me explicó lo que pasaba.

S: Estaba contenta porque todas mis amigas ya la tenían.

INFORMACIÓN SEXUAL:

M: Mi padre me puso unos dibujos del cuerpo y me contó lo de la fecundación.

S: Me dijeron que tuviera cuidado con los chicos, yo ya sabía a lo que se referían por lo que contaban mis amigas.



Textos: