Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Jenniffer lópez
 

Mira que somos maniáticos



¿Por qué tenemos manías?


¿Por qué somos tan raros?


Jack Nicholson exige en sus contratos descansar los días en los que juegan Los Ángeles Lakers, vea o no el partido. La cantante Shania Twain necesita, antes de actuar, varios kilos de mangos y papayas... aunque luego ni los pruebe. Carlos Santana obliga en los hoteles en los que se hospeda que ambienten su habitación con esencia de jalisco e inciensos de la India. Jim Carrey exigió en el rodaje de Ace Ventura II un cocinero para su iguana. Cindy Crawford y los componentes del grupo británico Blur se conforman con tener en sus camerinos chocolates y dulces a demanda...

¿Locura transitoria, aires de grandeza o simplemente ganas de llamar la atención? Para los psicólogos sólo son manías que surgen por el convencimiento de que el éxito de una escena, concierto, partido... viene acompañado por el hecho de tener ciertas cosas o por seguir unos ritos repetitivos. También influyen la edad, el estatus, el rol que representan en la sociedad y las modas del momento.

Las excentricidades de las estrellas de los años cuarenta o cincuenta no se parecen a las extravagancias de los famosos actuales. Hoy lo que se lleva no es vestir con un estilo inusual o adoptar conductas estrafalarias, sino gastar el dinero de forma extraña o pedir cosas comunes en cantidades industriales.



Textos: AnÍbal angulo (asesorado por Pilar Fernández Marín, psicóloga del grupo Luria)
Foto: AnÍbal angulo (asesorado por Pilar Fernández Marín, psicóloga del grupo Luria)