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Chica riéndose.
 

Ponle mucho humor a tu vida



Risoterapia


¿A qué esperas para sonreír?


Ponle música al último problema que has tenido y cántaselo a alguien. Verás cómo la risa que os provoca te hace quitar hierro a tu preocupación. Y es que una carcajada a tiempo alivia tensiones. Los psicólogos lo saben y la risa ha entrado en sus consultas como una terapia alternativa para enfrentarnos al estrés, la angustia o la depresión.

La clave está en que al reír liberamos endorfinas, una droga natural que actúa como antidepresivo y tiene efectos calmantes iguales a los de la morfina. Cinco minutos de guasa, actúan como un analgésico, aportan bienestar físico y emocional.
“Una carcajada nos distancia de las obsesiones, sustituye la apatía por el entusiasmo y despierta la creatividad”, aclara Mª Cruz García Rodera, fundadora de la escuela de risotera pia Salud Inteligente.

El sentido del humor nos predispone a los cambios emocionales positivos y esto conlleva un subidón de autoestima. Ayuda a combatir el miedo y la timidez, ya que nos incita a expresar emociones y facilita la comunicación. Fomenta la tolerancia, pues nos hace más benévolos y al crear un ambiente distendido nos predispone a resolver los conflictos.

¿POR QUÉ NOS REÍMOS POCO?

“Históricamente la carcajada ha sido una de las manifestaciones emotivas más perseguidas por sus efectos de libertad y creatividad”, dice García Rodera. Si a eso añadimos que vivimos en una sociedad donde se imponen la seriedad, la competición y los valores materiales, el resultado es un mundo donde el humor se reprime por no verse apropiado, lo que provoca crisis psicológicas.

Para combatir esta escasez de alegría, es necesario educar a los niños en nuevos valores para que predomine el entusiasmo, fomentar las celebraciones y los cantos. “Cuando la enseñanza es divertida se crea humanidad, se potencia la memoria y el interés por las materias”, asegura la experta.

Eso sí, no valen todas las carcajadas. Existe una de defensa, que se distingue enseguida porque suena hueca e histérica. Por el contrario, la risa de gozo y alegría es divertida, sincera, curativa y contagiosa. Así que ya sabes a cuál tienes que rendirte.




Textos: Raquel Ortiz
Foto: Raquel Ortiz