Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Infografía de una madre haciendo yoga y su hijo jugando para ilustrar el tema Que el caos no te altere
 

¡Socorro!, aquí no hay quien entre



¡Quieres ordenar tus cosas de una vez!


No des al orden más importancia de la que tiene o tus peticiones caerán en saco roto.


?Hay niños que nunca han tenido problemas para mantener sus cosas en orden y, de repente, se convierten en auténticos maestros del caos. Ten cuidado, es una señal que no debes pasar por alto. Cuando un crío tiene problemas, el estado de su espíritu se refleja en su entorno. Todo se vuelve desordenado: su interior y su exterior. También puede tratarse de una mera provocación. En ocasiones, el pequeño se da cuenta de que el desorden es motivo de irritación para sus padres y, si le conviene, lo utiliza contra ellos para establecer una lucha de poder. O, si siente que no le prestan la suficiente atención, puede servirse del desorden como recurso con el fin de que se fijen en él, aunque sea por medio de una discusión.

Así aprenderá ÉL y descansarás TÚ
    <
  • No des al orden más importancia de la que tiene o tus peticiones caerán en saco roto. Evita convertirte en una quejica.

  • Si chillas, además de perder la calma, lograrás que te considere una histérica y le darás un motivo más para que no te escuche.

  • No le humilles cuando le regañes. Con reproches como “no conozco a nadie tan holgazán como tú”, sólo obtendrás rechazo.

  • Evita insinuar una recompensa a cambio de su colaboración o te la exigirá siempre.

  • No le amenaces; en la mayoría de los casos significa que has dado la batalla por perdida.

  • Si lo hace bien, reconócelo.



Textos: Rocío Oñorbe
Foto: Rocío Oñorbe