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Señora con bolsas de compras.
 

Soy adicta a las ¡compras!



¿Dónde está tu límite?


La compra compulsiva siempre va asociada a otros trastornos


Maquillaje, bolsos, ropa... me gastaba el dinero en cualquier cosa. No eran artículos caros pero los adquiría en grandes cantidades. Luego me arrepentía”. Así habla Carmen, de 39 años, de su adicción a las compras, un trastorno que se caracteriza por la urgencia de hacerse con objetos superfluos, algo que hoy puede ver como bastante normal.

DEL OCIO A LA ADICCIÓN

“El hecho de comprar se asocia al placer, a pasarlo bien. Es una especie de recompensa que, en algún momento, nos damos. Sin embargo, esta actividad llevada al extremo se convierte en una enfermedad”, explica Laura Romero, psicóloga clínica del Instituto Superior de Estudios Psicológicos. Leandro Palacios, coordinador asistencial del Instituto Spiral de Madrid, coincide con ella: “Muchas veces, el enfermo es capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el dinero y sentir ese placer intenso y rápido que produce la compra”.

Carmen es ejemplo de ello. Según cuenta, cuando quería algo, no paraba hasta lograr el dinero. “Mi marido veía que había pedido adelantos en el trabajo y que las deudas aumentaban. Él no entendía que esto es una enfermedad. Yo prefería conseguir el dinero como fuera antes que enfrentarme a una bronca. Incluso empeñé las joyas que heredé de mi madre. Cuando llegaba a casa con las bolsas, me arrepentía y las escondía o le decía que eran regalos para amigas. Aún no me lo perdono”, explica.

QUÉ HAY DETRÁS DE TODO.

Bajo este comportamiento se esconde una autoestima baja y otros problemas personales que parecen desvanecerse con el simple acto de gastar. “Depresión, ansiedad, soledad, conflictos de la personalidad que se arrastran desde la infancia… La compra compulsiva siempre va asociada a otros trastornos. Por eso es tan importante tratar el origen del problema para que el enfermo logre salir de ese círculo vicioso”, añade Palacios.
En el caso de Carmen, el detonante fue la muerte de su madre: “Entonces me desmoroné y empecé a comprar y comprar”. Así, según Palacios, “estas personas llegan a decirte que, salvo el hecho de gastar, no hay nada que les guste o motive. Aunque, desde fuera, cualquiera piense que lo tiene todo para ser feliz”.

Pero claro, esto es desde fuera, porque lo cierto es que esta adicción, como cualquier otra, arrasa con todo. Eso le ocurrió a Alfonso, de 52 años. “Empecé joven. Ganaba mi dinero y me lo gastaba en ropa, música… Vivía solo y no tenía que rendir cuentas a nadie. Después me casé y continué comprando sin que mi mujer lo supiera. Un día me gasté 3.000 euros de golpe y así hasta que ya no quedó nada. Mi mujer no aguantó más y nos separamos”, añade. Laura Romero confirma que el detonante para que el enfermo pida ayuda a un psicólogo suele ser el ultimátum de un familiar. A partir de ahí, empieza un trabajo duro. “Debemos llegar al origen del problema y conseguir cambiar los mecanismos de comportamiento del paciente. El proceso llega a ser complejo, pero la adicción se puede superar”.



1: SOY ADICTA A LAS ¡COMPRAS!: La compra compulsiva ...
2: COMPRADORAS COMPULSIVAS: Te enseñamos a reconocer ...

Textos: Susana Velasco (asesorada por Laura Romero y Leandro Palacios, psicólogos clínicos)
Foto: Susana Velasco (asesorada por Laura Romero y Leandro Palacios, psicólogos clínicos)

Comentarios de nuestros lectores
maria jose dice:

“creia que mi matrimonio era perfecto hasta que un dia mi marido a raiz de mi exceso gusto por comprar,me dejo,ahora mismo estamos en proceso de separacion,no quiero justificarme pero muchas veces la raiz del problema esta en la misma casa ,en mi caso mi marido, prefirio a su madre y a su hermana ntes que a su mujer y a sus hijos escogio la via mas facil autocompadecerse de si mismo y no ser valiente para afrontar esta situacion,le quiero pero creo que nunca le perdonare que me abandonara en mi peor momento,ahora mismo estoy asumiendo mi enfermedad y le pido a dios que me ayude, primero por mi misma y segundo por mi familia.desde aqui pido perdon y reconozco mi problema ,que me ha llevado casi a la ruina.quiero curarme”

Enviado el 2008-06-08 22:52:46
bachelor dice:

“Mi problema no soy yo, es que lo vivo en primera persona, mi mujer es adicta a las compras y todo lo que he leido es un fiel y vivo reflejo de ella, todo lo que lo obviamente va dirigido a las personas con este comportamiento, pero, ¿y los que lo sufrimos?, no se donde dirigirme ni que hacer, siento que todo se va a derrumbar de un momento a otro y ella lo reconoce cuando le pillo, pero a la minima me esconde todo lo que puede y más. La verdad es que no se que hacer. Gracias.”

Enviado el 2008-06-06 16:21:58