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¡Que no te tiemblen las piernas!Aprende a hablar en público para que no te tiemblen las piernasLo primero que debes hacer es calmarte y saber que a la mayoría de las personas les pasa lo mismoEl corazón se acelera, las manos comienzan a sudar y todas esas ideas que tenías tan claras se esfuman sólo con pensar que tienes que decir algo delante de mucha gente.
“¡Para! Lo primero que debes hacer es calmarte y saber que a la mayoría de las personas les pasa lo mismo”, asegura el experto en comunicación Reinaldo Polito en su libro Cómo hablar bien en público. El error más común cuando nos sentimos observadas es cambiar o disimular nuestra forma de actuar. Tu postura se vuelve rígida, los gestos se hacen mecánicos y te empeñas en utilizar un vocabulario con el que nunca te expresas. No finjas, sé natural Observa cómo actúas cuando estás charlando con alguien con quien te sientes a gusto y procura mantener esa misma forma de ser en otros ambientes para conservar tu propio estilo y dar sensación de proximidad.Si a este consejo añades algunos arreglos como elevar un poco el volumen de tu voz, hacer tus gestos más expresivos o acentuar las pausas para aumentar expectativas, observarás que la gente empieza a escucharte como si supieras más que ellos sobre cualquier tema. Aprovecha la menor oportunidad para lanzarte a hablar delante de otros. Con el tiempo, la sensación será muy parecida a la que tenemos cuando aprendemos a montar en bici. No lo pintes peor de lo que es, imaginando escenas patéticas, ni te derrumbes si te atascas. Intenta sólo una vez recordar la información. Si no lo consigues, repite la última frase como para dar énfasis. Lo habitual es que te acuerdes, pero si tampoco funciona, utiliza la expresión mágica: “Realmente, lo que quiero decir es...”. Así te obligarás a explicar la idea y a buscar nuevas palabras como ocurriría en una conversación normal. Si esto tampoco resulta, di que más adelante abordarás el tema y pasa a otra cosa. Para meterte al público en el bolsillo, el humor es el mejor recurso, ya que denota buen ánimo, inteligencia y creatividad. Tira de anécdotas cortas, ríete como si te sorprendieras con lo que has dicho, no abuses de las gracias y procura que todo parezca improvisado. El recurso de la emotividad dependerá mucho del tipo de oyentes. Si el público es de alto nivel cultural, utiliza mejor ideas razonadas y lógicas. Un último truco: júntalos. Es más fácil hablar ante un grupo que ante mucha gente. 1: ¡QUE NO TE TIEMBLEN LAS PIERNAS!: Lo primero que ...
2: LA EXPRESIÓN CORPORAL: Vigilar el comportamiento ... 3: CÓMO HABLAR BIEN EN PÚBLICO: Este libro te ... Textos: Raquel Ortiz
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