Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Trabajando en el taller de alfareria
 

Lourdes Ibánez



Del lujo a luchar por los marginados


Había gente que dejó de pagar la luz para que la pagáramos nosotros


¿Cuál fue tu primera impresión al llegar al barrio?

Habíamos ido varios fines de semana para tantearlo y conocer a la gente. Así nos encontramos con grupo de chavales que, en su afán de apoyarnos, nos quisieron empapelar el apartamento. Les hice unos estupendos bocadillos, les di unas cervezas y les dejé que fueran trabajando mientras yo hacía otros recados. Al volver me habían destrozado la casa. Me empecé a plantear si esto no era una locura.

Pero continuasteis allí e incluso llegasteis a compartir el piso con otros ocho chicos del barrio.

Sí, junto a nosotros tres había ocho chavales que no querían vivir en la calle, que procedían de familias rotas, con miles de problemas. Se empezó a crear una leyenda sobre nosotros con muchas expectativas, porque cuando das algunos creen que tienes que entregarlo todo. Hasta el punto de que había gente que dejó de pagar la luz para que la pagáramos nosotros.

Que alguien te necesite tanto, debe de alimentar mucho el ego.

Sí, pero sólo en un principio. Luego me ayudó a conocer mi pobreza personal y me gustó descubrir mis carencias.


Textos: Begoña Gutiérrez
Foto: Sofía Moro