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niña comiendo
 

Comer para rendir



Especial vuelta al cole: Enséñale a estudiar


Cuidando la alimentación de tu hijo...


A partir de los 12 meses el niño adquiere sus funciones psicomotoras, al tiempo que las digestivas y las metabólicas. Por eso, es muy importante que su alimentación sea equilibrada. Así evitas que en un futuro tenga carencias nutricionales o problemas de obesidad o desnutrición”, asegura el pediatra Jorge Martínez. Desde el primer año y hasta la pubertad es fundamental vigilar y controlar los alimentos que toman los pequeños porque están en constante desarrollo. Además, la actividad intelectual y física a la que les somete la escuela es más fuerte que la que sufrimos los mayores en nuestro trabajo. Según el experto, “antes de que dé el estirón conviene que el niño haya adquirido buenos hábitos; de lo contrario, en el futuro tendrá mayores problemas”.

Para inculcárselos ten presente la tabla nutricional que hay en la siguiente página, pero sin forzar al pequeño a que tome las cantidades recomendadas. “Para que rinda a tope en el colegio es preferible que consuma menos de algún alimento a que lo elimine por completo”, asegura Martínez.

BÁSICOS PARA NIÑOS

El desayuno es una de las comidas más importantes del día. Tienes que acostumbrar a tu niño a que sea una rutina más en su vida. Los críos que no desayunan tienen peor rendimiento escolar, tanto intelectual como físico. La primera comida del día ha de contener cereales (en forma de copos, tostadas o galletas), lácteos (leche, queso o yogur), una pieza de fruta o un zumo y proteínas (jamón, pavo…). Si consigues que tu hijo desayune bien, no es necesario que tome almuerzo. Respecto a la merienda, lo único importante es eliminar las chucherías y la bollería industrial. Si quieres ideas, puedes darle leche con cereales, un bocadillo de queso, fruta o incluso pan con mantequilla, pero que no le quite las ganas de cenar.



Textos: Paula López