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Clive Arrindel: El calvo de la suerte. actor, británico y en realidad lleva el pelo largo. Sólo se lo afeita antes de Navidad para venir a España a rodar el anuncio
 

El calvo de la suerte



Lotería: Tocados por la suerte


Clive no concede entrevistas y no puede rodar ningún ‘spot’ más


Se llama Clive Arrindel, es actor, británico y en realidad lleva el pelo largo. Sólo se lo afeita antes de Navidad para venir a España a rodar el anuncio. Y funciona: desde que Loterías del Estado lo contrató, se vende el 11% más. Clive no concede entrevistas y no puede rodar ningún ‘spot’ más.

La historia del décimo premiado que se comió un bebé

Eran las 10.22 h del 22 de diciembre de 2000, cuando los niños de San Ildefonso cantaban el premio Gordo de la Lotería Nacional de Navidad: el 18.795. La agrupación folclórica Coros y Danzas Nambroque, de Santa Cruz de la Palma, había repartido 15.000 millones de pesetas. Víctor González, su director, fue uno de los afortunados, y como la mayoría de las personas tocadas por la suerte no quiere ser fotografiado.

¿Te acuerdas de ese día?

El premio nos cogió dormidos a la mayoría. Algunos miembros del coro, que estaban viendo el sorteo por la televisión, avisaron al resto por teléfono. Pronto nos reunimos en la Administración que nos había vendido el número.A cada uno os tocó un mínimo de 30 millones.

¿Qué hicisteis con el premio?

Desde comprar un piso o un coche, pasando por viajar, hasta montar nuevos negocios. Lo que está claro es que el premio ha servido para dar una cierta estabilidad y disponer de unos ahorros con vistas al futuro.

¿A alguien se la jugaron los nervios?

Sí, algunos perdieron momentáneamente el décimo, que encontraron al día siguiente. Pero, como puedes imaginar, nadie les quitó el mal trago y el dolor de cabeza por creer extraviados 30 millones de pesetas. Uno de los fundadores tiró a la basura uno de los décimos que resultó premiado... Mejor suerte tuvo otra compañera, que remedió el desatino de su bebé que decidió comerse el décimo. Por suerte, su madre pudo adquirir otro antes del sorteo. Otro socio olvidó 20 décimos (600 millones de pesetas) en una mochila que apareció dos días después del sorteo.


Textos: Sonia García