Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Juan comparte con sus hermanos su pasión por el baloncesto.
 

Carmen, separada con 2 hijos. Acoge a tiempo completo



Vida Solidaria


“La clave es tratarle como a uno más”


Un día vi en el colegio de mis hijos un cartel pidiendo familias para acoger a niños que estaban en los centros de menores. Pensaba que yo no podía porque soy separada, tengo un sueldo bajo y cargas familiares. Pasé un curso de formación y les dije que me daba igual como fuera el niño, no me importaba que fuese discapacitado o estuviera enfermo, como al final ocurrió. Tenía claro que no quería un hijo a la carta, aquí es el niño el que elige a la familia, explica tajante Carmen, una auxiliar de enfermería, de 37 años, con dos hijos de 15 y 13 años a su cargo.

Juan (12 años) fue viniendo poco a poco, aunque, según él, llegó para quedarse. Traía una mochila y un robot de juguete. Todas sus cosas, vamos. Primero, venía algún fin de semana; luego, todos. Enseguida, congenió con mis otros hijos. La Comunidad de Madrid me dejó muy claro que Juan no era mi hijo y que en cualquier momento podía reclamarlo su familia biológica, aunque sus padres le habían abandonado. La clave es tratarle como a uno más y pensar sólo en su bien. ¿Qué quiero para él? Que esté sano, formado para el futuro y que sea feliz.


Textos: Ana S. Juarez
Foto: Daniel Sánchez