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Mariam, de Nigeria “Tardamos 12 horas en cruzar los 15 kilómetros que separan Marruecos de Tarifa
 

Pateras



Cuatro inmigrantes nos cuentan su experiencia


Creía que si mi hijo nacía aquí obtendría los derechos de la tierra


Conocí a Amanda y a Mary en Marruecos mientras esperábamos para cruzar a España en patera. Amanda había salido de Camerún embarazada de dos meses. Yo me quedé en estado en Mali, tres meses después de abandonar mi país. Y la congoleña Mary no recordaba bien fruto de qué violación era el hijo que llevaba en las entrañas. Creíamos que si nuestros hijos nacían en España obtendrían los derechos de la tierra, como decía el marido de Amanda. Nos equivocamos”. Quien así habla es Mariam, de 22 años, emigrante nigeriana.Según el padre Antonio, de la asociación Karibú de Amigos del Pueblo Africano, “en España no existe el derecho de suelo, como en Estados Unidos. Aquí la nacionalidad se hereda de los progenitores”.

Hasta 2002 hubo cierta permisividad. “En esa época, a casi todas las embarazadas que llegaban a Cádiz y al Campo de Gibraltar les concedían permisos de residencia para que atendiesen a sus hijos”, señala Encarna Márquez, de la organización Algeciras Acoge. Pero se corrió la voz y las mafias empezaron a engañar a cientos de personas.


Textos: Isabel G. Méndez
Foto: F. García/D. Sánchez