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Yanil Roque, 13 años: “mi madre se deja la piel para que yo sea alguien”
 

Yanil Roque, 13 años



La dificultad de algunas mujeres para salir del analfabetismo


“mi madre se deja la piel para que yo sea alguien”


Su madre es enfermera y, aunque no tiene demasiados recursos, afirma “buscaré todos los medios posibles para que Yanil estudie. Estoy convencida de que sin estudios no hay progreso, soy la que más anima a mi hija para que no deje la escuela”. Y eso que Yanil lo tiene difícil. El uniforme es obligatorio en su país y cuesta 23 euros (el 73% del salario de una limpiadora y el 34% del de un camionero). “El mío vale medio sueldo de mi madre”, nos dice la niña.

Y, demostrando que tiene los pies en la tierra, afirma: “De mayor quiero ser periodista. Sé lo que le está costando a mi madre que estudie y no pienso decepcionarla, responderé a su gran esfuerzo”. Si Yanil ha podido ir a la escuela es gracias a que no tiene hermanos varones. En estos países la prioridad la tienen los chicos. “Si no hay dinero para escolarizar a todos los niños los padres optan por los varones, pues no ven la rentabilidad de educar a niñas que, una vez casadas, pasan a depender de la familia de su marido, por lo que los beneficios de esa educación se pierden en la otra familia”, explica Carmen Aragonés, experta en educación en países en vías de desarrollo.


Textos: Carmen Jiménez
Foto: Manuel Charlón