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Alimentos sanos
 

¿No puedes quitarte la celulitis? ¿Engordas sin saber por qué?



Nutrición sana


Aprende a comer sin sal


Tienes hipertensión debido al estrés. La tensión alta es perjudicial para el corazón y una de las consecuencias más frecuentes en personas que consumen alimentos con mucha sal.

Cuando tienes algún problema de huesos o acabas de sufrir una fractura. “La sal puede contribuir a la destrucción de los huesos porque les roba el calcio haciendo que no se pueda asentar en los ellos”, explica la dietista Idoya Ferraz.

CUÁNDO ES RECOMENDABLE

No hay que estigmatizar este mineral: la sal, en pequeñas proporciones, cumple su función: regula la presión osmótica, conserva la excitabilidad muscular, preserva los alimentos de las bacterias culpables de la putrefacción, evita las náuseas y los calambres, facilita la digestión, abre el apetito y previene el bocio –ésto cuando la sal es yodada, que es la más recomendable–. Deben consumirla especialmente:

Los vegetarianos estrictos que no toman ningún producto animal ni derivados de la leche; pueden tener déficit de sodio.

A las personas con tensión baja se les recomienda que ingieran la cantidad indicada por la Organización Mundial de la Salud, nunca menos, para evitar la debilidad y el decaimiento.

Quienes viven en climas muy calurosos o disfrutan de un viaje en un lugar cálido (desierto, zonas de Ecuador…), porque al sudar y orinar con más frecuencia se elimina mayor cantidad de sodio.

BUENOS SUSTITUTOS

Especias: Pimienta, pimentón, curry, clavo, vainilla, guindilla y comino pueden realzar tus platos tanto como la sal. Hierbas aromáticas como el romero, tomillo, estragón, hinojo y hierbabuena.
El ajo, la cebolla y el puerro también condimentan bien la comida.
Limón y naranja. Sustituye la sal por ellos si te gusta el dulce.
Sal marina. Además de llevar cloruro de sodio, contiene otras sales, oligoelementos y minerales.
El vino y el licor en pequeña cantidad.




Textos: Paula López (asesorada por Manuel D’acosta, endocrino del Hospital de Navarra)