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Chica frente a un ventilador
 

Defiéndete de la ola de calor



Tu salud


¡Toma precauciones!


El año pasado, la canícula nos pilló desprevenidos y nos hizo desfallecer. Más de una se llevó un sustazo al encontrarse sin fuerzas, mareada, con sudores fríos… Las urgencias de nuestro país, de Francia y de Portugal se llenaron de gente que sufría una enfermedad poco conocida hasta ahora y a la que vamos a tener que acostumbrarnos: el golpe de calor. Para evitar que se repita la situación, el Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha el Plan de Prevención de la Ola de Calor, cuya baza principal es predecir con suficiente antelación las situaciones de riesgo.
Este programa, que durará de junio a octubre, obligará a los servicios sociales de cada municipio a hacer un censo y cuidar a la población con riesgo de resultar más afectada: ancianos, niños y enfermos crónicos. Además, el Instituto Nacional de Meteorología avisará con cinco días de antelación cuando se prevea superar los umbrales de riesgo, y se ha puesto en marcha un teléfono de emergencia (902 22 22 92) para consultas y urgencias meteorológicas.

CUERPO AL AGUA

Nuestro organismo posee mecanismos de defensa para adaptarse a los cambios ambientales. Sin embargo, a partir de los 37º se produce una vasodilatación y la caída de la presión arterial. Esto hace que resulte complicado respirar y tengamos una sensación de mareo que desemboca en la pérdida de consciencia: un golpe de calor.
No te asustes porque es fácil recuperarse si lo detectas a tiempo. Además, existen síntomas que lo predicen: piel fría, húmeda, pálida o sonrojada (sin sudor), pulso acelerado, dolor de cabeza, mareo, náuseas, calambres, dolores musculares y agotamiento.
La consecuencia más grave es la deshidratación causada por una pérdida excesiva de líquidos (agua) y sales esenciales.




Textos: Victoria Villaamil (asesorada por Carmen Menéndez, directora médica del Instituto Palacios de Salud)