Compartir: Menéame Yahoo Del.icio.us Digg Technorati Fresqui

Piernas de mujer
 

Sigue nuestro plan de choque



Tu salud


Piernas ligeras todo el día


PARA LLEGAR COMO NUEVA AL FINAL DE DÍA

Levántate con tiempo
Merece la pena despertarte 10 minutos antes. Podrás desperezarte, estirar el cuerpo y frotar las piernas y tobillos con movimientos circulares antes de ponerte en pie. Al levantarte, haz algunos ejercicios de extensión.
Dúchate mejor con agua fría (lo que puedas aguantar) y aplica el chorro en dirección ascendente, desde el tobillo hasta la ingle, para reavivar la circulación. Darte masajes con un guante de crin, de abajo a arriba, te tonificará.

Vístete con ropa ligera
Evita la ropa ajustada, los calcetines que dejan marca y no abuses de los pantalones vaqueros “suelen ser de un tejido que transpira poco y nada elástico que presiona las ingles y las rodillas cuando te sientas. Hay que aprovechar el verano para usar ropa ligera y que no oprima”, explica Luis Riera.
Descarta los zapatos de punta fina que te opriman los dedos y tengan un tacón más alto de 4 centímetros o sean demasiado planos. Los tacones altos presionan los músculos de las pantorrillas y, en consecuencia, no permiten el bombeo de la sangre en las venas. En verano ponte sandalias: así consigues que los pies respiren y los dedos estén libres. Alterna el calzado para que no queden oprimidas siempre las mismas zonas del pie.

Pasea cuanto puedas
Oblígate a caminar. Si crees que no tienes tiempo, busca pequeños huecos: baja un parada antes si vas en metro o autobús, aparca el coche una manzana más lejos, sáltate las escaleras mecánicas por las tradicionales, sube a pie en lugar de coger el ascensor...

Muévete en la oficina
Busca excusas para levantarte a menudo: ir a la impresora, a la máquina del té, al fax. En lugar de comunicarte con tus compañeros por teléfono, acércate a su mesa. Sentada, no cruces las piernas, usa un reposapiés para tenerlos elevados y mueve los tobillos.




Textos: Ruth Pereiro