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Comiendo una guinda
 

Predisposición para el erotismo


Afrodisiacos


Lo importante es estar predispuesta para el erotismo y, a partir de ahí, seleccionar los ingredientes y cuidar la puesta en escena


De la misma opinión es Isabel Allende autora, entre otros libros, de Afrodita (Ed. Planeta), un recetario que invita al erotismo y que la escritora sostiene como eficaz, pero remarca: “Los afrodisiacos son cuestión de la imaginación. Si creas el ambiente idóneo para la sensualidad, se produce”. Razón no le falta. Porque lo importante es estar predispuesta para el erotismo y, a partir de ahí, seleccionar los ingredientes y cuidar la puesta en escena para lograr que la sensualidad reine, además de en tu cama, en tu mesa. Así, una cena que estimule los labios, la lengua y el paladar será la antesala perfecta del placer entre las sábanas.

Y con eso nos quedamos, porque lo cierto es que si alguien hubiese encontrado una sustancia común capaz de aumentar el interés, el deseo y la potencia sexual, y ésta se hallase en los estantes de cualquier supermercado, se hubiese hecho rico. Y eso que la búsqueda se ha intentado en mil y una ocasión.

Juan Eslava cuenta en su libro En busca del unicornio (Ed. Planeta) las aventuras de una expedición que en el siglo XV buscó el cuerno del animal para preparar una pócima a Enrique IV, El Impotente.También el rinoceronte ha llegado al borde de la extinción porque a su cuerno se le atribuyen capacidades estimulantes. Quizá la clave del mito está en que el animalito aguanta hora y media haciendo el amor.



Textos: Julia Velasco