Aparecen en las zonas más húmedas y sombrías de los bosques. Entre las muchas variedades que se encuentran y se comercializan en nuestro país, hay que destacar los boletus, un verdadero placer para los amantes de la buena cocina.
1. EDULIS
Tiene el sombrero de color pardo dátil, a menudo con manchas rojizas. Su carne es blanca, con sabor suave y se encuentra en bosques mixtos, bajo matorrales y claros herbosos.
2. APENDICULATUS
Su sombrero carnosos tiene un color pardo rojizo o castaño y pie ligeramente hinchado de tono amarillento. huele a nueces y se encuentra bajo los árboles de hoja plana.
3. AEREUS
También se conoce como boletus negro, por el color pardo, muy oscuro de su sombrero. el pie es rechoncho y su carne blanca. se confunde con el edulis.
4. RETICULATUS.
Casi tan bueno como el edulis, suele darse en la temporada de verano. la superficie del sombrero es opaca, a veces arrugada, de un color pardo pálido y uniforme. Su carne es blanca y dulce.
5. PHINOPILUS
Crece bajo los pinos. el color del sombrero es distintivo: pardo purpúreo, muy vivo. El tronco es rechoncho y también un poco rojizo. Su sabor es excelente.
6. REGIUS
El color de su sombrero va pasando de rosa a rojo sangre hasta pardo rojizo, con listas o franjas en tonos también rojizos. Es también comestible y su carne es amarilla o azulada.
OTROS TIPOS...
El número de aficionados a la micología va en aumento cada temporada. Por eso, es necesario conocer las más comunes:
NÍSCALO: De color teja o naranja, posee zonas más oscuras y verdosas. nace entre pinares. Tiene gran aroma y se puede cocinar rehogado, en salsa o rebozado.
SENDERUELA: Crece tras la lluvia, al borde de los caminos y pastizales, formando grupos. Es de color ocre anaranjado o rojizo. La mejor forma de cocinarla es en sopa.
CHAMPIÑÓN SILVESTRE: Crecen en verano y otoño, en bosques, prados y dehesas. Los cultivados son más pequeños. se cocinan guisados o en crema.