La iluminación en tu hogar
Trucos del hogar
Cada habitación requiere de un tipo de iluminación
Antes de hacer obras en casa, es necesario planificar la distribución de todas las luces, teniendo en cuenta dónde se va a situar el mobiliario. El salón, los dormitorios, la cocina... cada habitación requiere de un tipo de iluminación.
La iluminación de una habitación se debe planificar al mismo tiempo que la distribución de los muebles para que cada ambiente cuente con la fuente de luz más adecuada. Se trata de crear ambientes acogedores y evitar la monotonía de una iluminación uniforme. Para ello, se debe jugar con el contraste entre los diferentes espacios o crear zonas de sombra para destacar algún objeto. Además, siempre que se pueda, conviene ahorrar la máxima cantidad de energía posible, sustituyendo las bombillas incandescentes por otras de bajo consumo; no apagando y encendiendo en pequeños espacios de tiempo las lámparas fluorescentes; no abusando de los focos halógenos, que consumen mucha electricidad, e instalando en las habitaciones con distintos ambientes un sistema con varias fases, para encender sólo la zona que se vaya a utilizar.
LA ILUMINACIÓN EN EL SALÓN-COMERDOR
En un salón con zona de estar y comedor es preciso instalar conmutadores para encender y apagar las lámparas desde los dos ambientes. También son prácticos los potenciómetros para controlar la intensidad de la luz.
Comedor. Lo más conveniente es que toda la superficie de la mesa se ilumine por igual.
Librería. Con focos en rieles, empotrados, o apliques, pero que no quede a oscuras.
Zona de estar. Crear una agradable zona de reunión, con una lámpara de mesa que dé luz de ambiente
Rincón de lectura. Se recomienda una lámpara de pie, con el brazo articulado y una pantalla orientable.
ILUMINACIÓN EN LA COCINA
La iluminación de cada zona depende de la actividad que se va a realizar. Se suele iluminar con bombillas incandescentes.
Zona de cocción. Basta con una buena luz situada en la campaña extractora
Almacén. Necesita luz puntual de menos potencia. Dos apliques en la pared.
Office. Una luz ambiental es lo más conveniente. Si no hay, basta con un plafón.
Trabajo. Tres puntos para situar las lámparas o una linestra bajo el mueble.
ILUMINACIÓN DEL DORMITORIO
En el dormitorio conviene tener un punto de iluminación general, si es posible, que no esté situado sobre la cama, y otros más tenues en las mesillas y la cómoda. También se puede usar luz perimetral para iluminar una zona concreta.
La zona de descanso. Requiere luz ambiental. Se consigue instalando una lámpara de mesa o un aplique de pared articulado a cada lado de la cama. En el caso de que se disponga de espacio suficiente para incluir un rincón de lectura, basta con una lámpara que garantice una luz nítida y puntual.
Cómoda: Conviene repartir luces ambientales sobre los muebles más significativos del dormitorio.
Armarios: Lo ideal es una iluminación vertical, con focos halógenos empotrados en el techo. En este caso se pueden instalar un par de interruptores conmutados, cerca de la entrada y de la cama.
ILUMINACIÓN EN EL CUARTO DE BAÑO
La electricidad y el agua juntos son peligrosos. Por eso, los sistemas de seguridad cobran especial importancia.
Inodoro y Bidé. Para estos lugares basta con situar una buena iluminación general.
Bañera. Si el punto de luz se encuentra sobre ella o al menos de 1m, debe ser estanco. Una solución sería instalar halógenos en el techo. La distancia idónea entre ellos tiene que ser de 50 cm.
Los lavabos. Necesitan una luz puntual y potente. Por esta razón, la mejor opción es ubicarla sobre el espejo o a ambos lados de él para evitar sombras en el rostro. elegir una lámpara estanca, es más segura.
1: La iluminación en tu hogar: Cada habitación ...
Textos: