Para iniciar la ruta en coche desde Budapest tendrás que pasarte a la orilla oeste, o de Buda, para tomar la carretera 11 en dirección norte. A unos 20 km llegarás a la turística Szentendre, una de las escapadas habituales desde Budapest, ya que se puede llegar fácilmente en barco, dependiendo del cauce, o en tren. El casco antiguo se levanta sobre un promontorio cuyo entramado de estrechas calles empedradas alberga numerosos museos e iglesias. Destaca la plaza principal, Fo tér, donde están el museo del Mazapán Szabó y el museo Képtár, casa que expone la obra de artísticas que se han inspirado en sus casas coloristas. Todo ello confiere un ambiente especial en el que participan numerosos artesanos con sus puestos de bordados, cerámica, muñecas, gastronomía.
Pon un pie en el paraíso
No muy lejos se alza Visegrád, conocida popularmente como Castillo en las Nubes. Sus vistas sobre lo que se conoce como el Recodo del Danubio son excepcionales. Esta estratégica ciudad, presidida por el castillo Real (entrada gratuita) ha sido escenario de coronaciones, intrigas y pactos. Su belleza fue tal que al papa Nuncio la comparaba con el “paraíso en la tierra”. Poco queda hoy de esa magnificencia, cuyos restos están recopilados en el museo del Torreón. Pero si éste fue un importante foco político, a 25 km está el que fue centro religioso: Esztergom, la antigua capital y donde fue coronado en el año 1000 el primer rey húngaro –Esteban– y convertido al cristianismo.
Visita su Basílica, con su cúpula claramente influenciada por la central de Roma, y su museo del Tesoro. En la parte baja de la ciudad están el palacio Episcopal y el museo del Danubio, muy pedagógico.
A unos 20 km al suroeste de Györ, se levanta la abadía benedictina de Pannohalma (entrada: 5,7 €. 10 florines equivalen a 0,04 €). Fue fundada por monjes traídos para cristianizar el territorio. Su iglesia y biblioteca son, sin lugar a dudas, sus joyas principales. Esta última es espectacular, y alberga cerca de 300.00 volúmenes e incunables. Esta es una de las zonas más frondosas del país; las carreteras están flanqueadas por grandes árboles que hacen que discurras por un túnel de vegetación.
Cerca está el castillo de Fertöd, que bien merece una parada. En su época de esplendor fue conocido como “el Versalles húngaro” del siglo XVIII, tanto por su ambiente intelectual como por su jardín francés. Actualmente se celebran ciclos musicales en su Sala de Música y en el Patio de Armas.
Tras Sopron, toma la carretera 84 en dirección a Sarvár-Badacsonytomaj y encontrarás, a unos 20 km, un cruce a la izquierda que te desvía a Kószeg, para luego seguir por la 87 cómodamente hasta Szombathely. Esta ciudad universitaria e industrial aparece rodeada de colinas. Su aspecto moderno es fruto de sus continuos renaceres tras terremotos, invasiones y guerras. Pocas joyas que reclamarán tanto tu atención como los frescos de la Sala Terrena del Palacio Episcopal. Visita también el cercano Jardín de las Ruinas Romanas de San Quirino o las del Santuario de Isis (siglo II). Hacia las afueras está el museo Vasi, al aire libre, para acercarte a la arquitectura y cultura popular de los territorios que fueron austríacos antes del año 1921.